28 nov. 2013

Una revisión de los broches cruciformes de época visigoda

Como no todo va a ser cueva... acabamos de recibir la separata de nuestro último trabajo publicado, un artículo sobre los broches cruciformes de época visigoda de la península Ibérica. Si por lo general suele hacer ilusión ver publicado un nuevo artículo, en este caso la sensación es más agradable aún, al tratarse de un estudio en el que llevábamos trabajando desde marzo de 2011.

Broche de El Castillete según la interpretación anterior (1) y la nueva propuesta (2)
El asunto nació de la forma más inocente posible. Durante una de esas "búsquedas de paralelos" a las que dedicaba José Ángel su tiempo libre antes de ser padre, cayó en la cuenta de que un fragmento de broche de El Castillete (Reinosa) interpretado como parte de un broche calado de placa rígida, podría ser en realidad parte de un broche cruciforme muy parecido a otro que está en el Museo Arqueológico de Jerez.

Broche cruciforme de Las Pedreras (Foto: Museo de Jerez)
Nuestra intención era publicar una breve nota con la nueva interpretación de la pieza, pero la cosa se fue liando, se fue liando, se fue liando... y acabó convirtiéndose en dos artículos. Redactamos la primera versión del artículo centrado en el broche de El Castillete y se lo enviamos a Gisela Ripoll, con idea de que lo incluyese en la revista Pyrenae. Gisela es una de las principales especialistas del país en broches de cinturón de época visigoda y editora de la citada revista, por lo que pensábamos que no había un lugar en el que el artículo pudiese tener mejor acogida... y ahí es donde el asunto se transformó definitivamente. ¿Y por qué en lugar de hacer un trabajo sobre una pieza tan específica no hacéis una revisión de todos los ejemplares de la península Ibérica? Esa fue su respuesta. Y ese fue el punto de partida de una larga labor de rastreo de piezas, fotografías y referencias que culminó en el "Broches cruciformes de los siglos VII y VIII en la Península Ibérica: caracterización tipocronológica" que acaba de publicarse en Pyrenae.

La nueva clasificación de los cruciformes propuesta en el artículo
Revisamos todos los broches conocidos, incluimos cinco ejemplares inéditos gracias a la colaboración de nuestros contactos "sureños", que nos han permitido añadir nuevos broches de los museos municipales de Baena (Córdoba) y de Villamartín (Cádiz), y reflexionamos sobre su cronología y su relación con los cruciformes bizantinos. Nada más y nada menos. ¿Qué paso con el texto original? Pues como nos parecía interesante desde el punto de vista de la investigación local, lo modificamos para darle salida. En principio iba a salir en el número XVI-XVII de la revista Sautuola, pero finalmente ha acabado en Kobie. Esperamos que vea la luz pronto. En cuanto lo tengamos, lo compartiremos con vosotros.


 Se puede leerdescargar aquí una versión en PDF de la publicación:

 



24 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 16: trabajo sucio

Como avanzaba la semana pasada, la excavación de Riocueva ha terminado por este año. Después de excavar cerca de 17 m2 en 6 sondeos diferentes, repartidos por toda la parte inferior de la Galería Campamento, y de recuperar in situ más de 500 objetos diferentes –huesos humanos, huesos de animales, cerámica, objetos metálicos y algún objeto de vidrio– tocaba ya ir "colgando el paletín" y prestar atención a las tareas pendientes que han quedado tras tantas jornadas de excavación. Lo cierto es que la semana pasada habíamos barajado la posibilidad de abrir un último sondeo de despedida, pero al final se ha impuesto el sentido común. ¿En qué hemos empleado el tiempo ayer durante todo el día? Pues en gestionar la tierra que habíamos sacado días atrás y que había quedado almacenada por toda la galería.

Preparando cuidadosamente unas bolsas para flotar antes de sacarlas de la cueva
Las perspectivas iniciales asustaban un poco: unas 70 bolsas de tierra para cribar y cerca de 20 bolsas con sedimentos para flotación tenían que salir de galería, cruzar por el angosto laminador y acumularse en el vestíbulo sin colapsarlo del todo. Pero el trabajo no termina ahí. Las bolsas de tierra para cribar se procesan a pie de yacimiento, si el tiempo lo permite. Ayer sólo lo permitía a ratos, durante el resto de la jornada la lluvia no dejaba hacer nada. Las bolsas de flotación hay que trasladarlas a Omoño, previo acarreo durante 400 interminables metros cuesta arriba, tarea que con la lluvia se hace dificultosa. En Omoño quedan almacenadas durante unas semanas en un rinconcito de la nave del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria que nos ceden amablemente, a la espera de ser "flotadas". La verdad es que ha quedado todo a medias: no hemos terminado de cribar, ni de sacar bolsas al vestíbulo, ni de acarrear bolsas para flotar... En cuanto deje de llover, volveremos a la cueva para rematar la faena.

Cola de bolsas de tierra esperando para ser llevadas al exterior, donde espera la criba
Acumulación en la salida del laminador de bolsas destinadas a la flotación
Además del acarreo de bolsas fuera de la cueva y la criba, quedaba terminar algunos planos en estrecha colaboración con los murciélagos. Puede que se hayan enterado de que nos quedan pocas visitas más a la cueva esta campaña y marcan el territorio con vuelos acrobáticos por la galería. Sé que son inofensivos... pero resultan un poco inquietantes.

19 nov. 2013

Una aproximación a la vida e identidad de los cántabros de los siglos VII-VIII d. de C. a partir del registro funerario: un vídeo, un enlace con más videos y una brevísima valoración

El 18 de Octubre pasado tuve la oportunidad de participar en el Coloquio Internacional Quiénes fueron, qué fueron y qué hacían. Identidades y arqueología funeraria entre los siglos V y VIII, celebrado en Vitoria.


No es que me guste demasiado hacer esto, pero como los videos ya están colgados en la web de la EHU-UPV y circulan por ahí desde hace varias semanas, aquí va el enlace del de mi intervención, con la presentación que firmamos Enrique y yo:

http://ehutb.ehu.es/es/video/index/uuid/526fb662c2832.html

Y todos los demás videos del coloquio, con las presentaciones y los debates, pueden verse pinchando en este otro:

http://ehutb.ehu.es/es/serial/index/id/1476/page/1.HTML

Que los lectores del blog puedan acceder a las grabaciones de las presentaciones me evita tener que resumirlas aquí y me permite pasar directamente a hacer una más que breve valoración de conjunto de mi experiencia en Vitoria: fue magnífica. Sólo puedo dar las gracias (muchas veces) a la organización del evento (y, en especial, a Juan Antonio Quirós) por las atenciones y el trato recibidos y por haberme dado la oportunidad de estar allí y compartir nuestras investigaciones (y las de otros que nos precedieron o que caminan a la par que nosotros por la cada vez menos tortuosa senda de la arqueología tardoantigua-altomedieval cántabra) con el público y el resto de participantes. Y también a los compañeros de coloquio con los que tuve la suerte de compartir barra y/o mesa (e intercambiar ideas y chascarrillos varios) en el día largo que anduve por allí.
 
En cuanto a mí y a mi exposición, no he tenido tiempo de visionarla aún con calma (sólo a trozos, con Lara impidiendo por todos los medios que su madre pudiera verla), pero sí que me he quedado con esa extraña sensación que se siente al verse a uno mismo contando algo. Y, como suele ocurrir, no me ha gustado demasiado lo que he visto: muchos nervios, mucha mueca y algún que otro error (imperdonable confundir mil trescientos sesenta y pico con mil seiscientos nosecuanto). Además (y de eso me di cuenta al terminar) olvidé citar los nombres de varios de los colegas cuyas excavaciones y trabajos aparecían en la presentación, así que aprovecho para pedir disculpas, aquí y ahora, a esos "olvidados" por causa de los nervios del directo (en la publicación sí se les citará como corresponde, por supuesto).
 
Para terminar, la impresión que me traje de vuelta es que lo que llevábamos gustó (así, en general) y sorprendió (por la cantidad y, en algunos casos, la calidad de materiales y contextos) y que al menos una cosa quedó clara: que en Cantabria, para estos siglos, hay mucho más de lo que suele pensarse fuera (y, en muchos casos y por desgracia, también dentro). Ahora toca ir preparando el artículo, pero esa es otra historia.



17 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 15: Batman y Robin han vuelto...

Con esta frase, recogida de la serie clásica de la década de 1960, comienza la canción del grupo malagueño Airbag que inmediatamente se nos vino a la cabeza esta mañana al entrar a la cueva y comprobar que los murciélagos han vuelto a la cueva para comenzar con su invernada. Ya nos había llamado la atención la ausencia de quirópteros, pero con el frío todo ha vuelto a la normalidad. Parece ser que la puerta instalada el año pasado no supone un obstáculo para su entrada. Hace unas semanas vimos fugazmente al primer "visitante" y hoy hemos podido fotografiar algunos ejemplar en su característica posición de letargo.

Murciélago dormitando plácidamente en la Salita de Riocueva
Ayer diferentes compromisos sociales nos mantuvieron lejos de la cueva, de modo que hoy tocaba recuperar el trabajo atrasado. El cielo plomizo y amenazante nos hacía albergar pocas esperanzas de poder retomar la criba, por lo que hemos centrado los esfuerzos en el interior. Tanto, tanto, que incluso hemos hecho un homenaje a la lluviosa campaña de 2011 y nos hemos quedado a comer dentro de la cueva. La verdad es que ha sido pura intuición, pero por el aspecto que tenía el "mundo exterior" cuando salimos por la tarde, es probable que haya sido la mejor idea del día. Parece ser que ha estado lloviendo casi desde que entramos a la cueva... 

Excavando en el Sondeo 6
Habíamos dejado marcado una pequeña zona de trabajo en el último tramo de la galería, el Sondeo 6, que ha sido bastante agradecido para el escaso grosor del relleno arqueológico. Apenas con un raspado superficial, quedaba a la vista la costra del suelo de la cueva. Eso no ha sido obstáculo para encontrar varios fragmentos de cerámica, un par de acumulaciones de grano carbonizado y... ¡un anillo! Bueno, concretamente medio anillo de bronce que posiblemente esté decorado. Tendrá que pasar por las manos del restaurador para poder conocer su verdadero aspecto. No es el tan ansiado broche de cinturón cuyo hallazgo llevamos esperando desde que empezamos a excavar en Riocueva, pero es un buen hallazgo para cerrar la campaña. Hemos terminado dos sectores con relativa rapidez y, como quedaba algo de tiempo, aprovechamos para vaciar el depósito entre bloques de la Salita donde apareció parte de una vasija de cerámica en 2010. Lo más llamativo del Sondeo 6 es la escasez de huesos humanos, tan abundantes en otras zonas de la cueva.

Trabajando en el depósito de la Salita... en buena compañía
Comenzamos la operación vaciando lo que suponíamos que era una "cubeta" rellena de sedimento carbonoso, huesos y cerámica, a modo de depósito intencionado... pero parece que no es este el origen del relleno. Todo el material procede de la Galería y se ha filtrado por debajo del gran bloque que delimita la Salita. O eso es lo que aparenta después de la limpieza realizada.

Limpiando con precisión quirúrgica la zona de rellenos
Lo bueno es que, como la operación no requería especial pericia, me han dejado coger el paletín para excavar un rato. He de reconocer que no he tenido paciencia suficiente como para rematar la faena, seducido por otras tareas que no requerían esfuerzo físico –¡menuda fama tengo!–, pero alguien lo ha hecho por mí. Trabajo en equipo, que se llama. Dependiendo del tiempo que haga el próximo fin de semana, quizá haya sido la última tierra "removida" en Riocueva hasta dentro de algún tiempo.  


13 nov. 2013

Conferencia sobre arqueobotánica

El próximo viernes 15 de noviembre imparte una conferencia en Santander Inés L. López-Dóriga, la arqueobotánica que colabora con el Proyecto Mauranus estudiando las semillas y otros restos vegetales de época tardoantigua de las cuevas de Riocueva y de Las Penas.

Por si algún visitante del blog está interesado en acudir, aquí dejamos el cartel anunciador. La entrada es libre y gratuita, hasta completar el aforo. La sede de la UNED en Cantabria se encuentra en la C/ Alta, 82.




11 nov. 2013

La cueva del Aspio: bajo el depósito 3

A 120 m de la boca de la cueva, pegado a la pared izquierda de la misma y entre unos enormes bloques que colmatan buena parte de la galería, fue recogido en la década de los 90 un interesantísimo conjunto de materiales atribuibles a la Edad del Hierro. Entre ellos podemos destacar una pequeña vasija fabricada a torno con decoración pintada (conocidas como “celtibéricas”); en torno a una docena de vasijas fabricadas a mano con ocasionales decoraciones a base de digitaciones e impresiones con el dedo; diversas piezas de madera pertenecientes a un telar entre las que destacan la espada y diez peines; y unas pinzas de herrero. Años después las exploraciones desarrolladas en la zona del río Asón llevan nuevamente a la exploración de la cavidad, descubriéndose en este mismo área de apenas 12x7  una hoja de puñal identificada como del tipo biglobular o bidiscoidal, un arma de guerrero.

A la izquierda foto de Smith et alii 1994
Buena parte de los objetos citados se encuentran hoy expuestos en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria pero dos de ellos, concretamente las pinzas de herrero y el puñal, fueron dejados en la cueva con el fin de salvaguardar sus contextos. Intrigados por el significado de este depósito y buscando respuesta al uso que se le dieron a las cuevas durante el último milenio a.C., decidimos excavar parte de este área siguiendo la pista de las pinzas y del puñal.

Vasijas, peines de telar y puñal (dibujo según Smith y Muñoz 2010)
Podríamos decir que fue llegar y ver los materiales sumidos en una luz celestial esperando nuestra venida, pero nada más lejos de la realidad. Los primeros intentos fueron un absoluto fracaso, apenas pudimos distinguir el área por lo que nos fue imprescindible recurrir a dos de sus descubridores: Peter Smith y Jesús Ruiz Cobo. Gracias a ellos, a su experiencia y a su guía, pudimos llegar a ese amasijo de rocas que componía el depósito 3 y acercarnos a nuestro objetivo. Una vez allí la pregunta fue obvia:

“Oye Peter, y las pinzas de herrero, ¿dónde las encontrasteis?”

“Pues están justo debajo de la piedra que estás pisando”.

Y así era, allí estaban, escondidas como una aguja en una cantera que ahora tocaba desescombrar con sumo cuidado para evitar cualquier daño o alteración.

Lugar de hallazgo de las pinzas de herrero
Un día después un espacio de 4x3 m había sido despejado, dejando a la vista el objeto tan buscado dentro de una curiosa mancha negra de aspecto carbonoso en cuyo interior y límites aparecían fragmentos de vasijas fabricadas a mano adscribibles a la Edad del Hierro.

El puñal resultó ser más esquivo, tuvieron que pasar varios días más hasta que hiciese su aparición. El grado de mimetización de la pieza con el terreno era tal que a pesar de hallarse enfrente nuestro, a escasos centímetros del resto de materiales, hacía imposible su localización. Solo el avance de la excavación y un ligero movimiento del mismo delató su presencia, haciendo más complejo el depósito a la par que interesante.

Mancha carbonosa. Sondeo 2 en depósito 3.
¿Qué era esa mancha negra?

¿Qué materiales se hallaban abrazados por ella?

¿Por qué alguien hace 2500-2000 años dejó allí o se olvidó objetos tan curiosos o relevantes dentro de la sociedad del momento como armamentos, piezas de telar, material metalúrgico o cerámica?

Sin duda la tercera pregunta no será nada fácil de contestar, aunque quizás respondiendo las dos primeras podamos aventurar hipótesis. No obstante, ese será ya otro capítulo de la crónica del Aspio. 


Bibliografía
  • Serna Gancedo, A.; Malpelo García, B.; Muñoz Fernández, E.; Bohigas Roldán, R.; Smith, P. y García Alonso, M. (1994): La cueva del Aspio (Ruesga, Cantabria): Avance al estudio del yacimiento. Homenaje al Dr. Joaquín González Echegaray. Museo y Centro de Investigación de Altamira. Monografías nº 17: 369-396.
  • Smith, P. y Muñoz, E. (2010): Las cuevas de la Edad del Hierro en Cantabria. En Serna Gancedo, M.L.; Martínez Velasco, A. y Fernández Acebo, V. (coords.): CASTROS Y CASTRA EN CANTABRIA. Fortificaciones desde los orígenes de la Edad del Hierro a las guerras con Roma. Catálogo, revisión y puesta al día. ACANTO: 676-693.

10 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 14: visita oficial

Hacía tiempo que no recibíamos ninguna visita en el yacimiento, pero hoy tocaba. Semanas atrás había girado invitación a Rosendo Carriles Edesa, alcalde de Entrambasaguas, y por fin ha encontrado un hueco en su agenda para visitar la cueva. El año pasado nos habíamos reunido con él para presentarle los resultados de las excavaciones realizadas en 2011 y se había mostrado muy interesado por nuestro trabajo. Hoy ha podido conocer la cueva, acompañándonos en el ya clásico recorrido por la Galería Campamento, y atendiendo a nuestras explicaciones. Gran aficionado a la mineralogía, de joven hizo sus pinitos espeleológicos y, aunque hacía tiempo que no entraba en una cueva, le hemos visto muy resuelto durante el breve paseo subterráneo.

El alcalde durante la visita a la cueva
El alcalde ha atendido amablemente todas las explicaciones que le hemos dado sobre la cueva, el yacimiento y los datos que nos está aportando la excavación. Y eso que, cuando nos ponemos a hablar de "nuestra cueva", a veces somos un poco pesados... No podemos evitar dejarnos llevar por el entusiasmo. Estaríamos encantados de organizar una jornada de puertas abiertas en la cueva, pero como el acceso a la boca y la entrada a la galería son un poco problemáticos, por el momento va a ser imposible. Nos conformaremos con el ofrecimiento hecho por el alcalde, quien ha puesto a nuestra disposición la Casa de Cultura del municipio para dar unas charlas y mostrarle a los vecinos los "tesoros" de Riocueva. Ni que decir tiene que hemos aceptado encantados, pero eso será cuando terminemos la campaña y pongamos en orden la documentación.

Apurando el Sondeo 1
Terminada la visita, tocaba retomar el trabajo. Habíamos dejado casi concluida la excavación de la ampliación hacia el sur del Sondeo 1 y, en vista de los pobres resultados de la jornada anterior, terminar era cuestión de horas. Efectivamente, sin sorpresas y con la escasez prevista, hemos ido despejando el suelo "original" de la cueva, formado por una costra caliza del escaso sedimento que lo cubría. El único obstáculo reseñable en la tarea ha sido un hoyo de 20 cm de profundidad y del tamaño de una olla de cocina grande que José Ángel ha vaciado a regañadientes... sobre todo, porque el hoyo estaba en la última esquina que quedaba por excavar y no estaba en sus planes ese esfuerzo de última hora.

Disfrutando hasta el último minuto...
Agotados los objetivos en el tramo central de la Galería Campamento, hemos valorado las diferentes alternativas posibles para excavar "un poquito más, un poquito más". Al final, revisada la documentación de las prospecciones realizadas en 2011 y en 2013, hemos acordado abrir un nuevo sondeo en una zona hacia el fondo de la galería, donde podría aparecer algún objeto metálico. El cuadro ha quedado marcado, pero hasta la semana que viene no comenzaremos a excavarlo.


9 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 13: de vuelta a los orígenes

Ya hemos consumido 13 jornadas de trabajo en la cueva de las 18 que, si nada se interpone en nuestro camino, dedicaremos finalmente a la excavación. Hasta ahora hemos excavado bastante, mucho más de lo que somos capaces de cribar y es esa la tarea que más se nos atraganta. Entre otras cosas, porque dependemos del buen tiempo para poder llevarla a cabo en condiciones y, tras los días de viento sur, han llegado las lluvias que todo lo complican.

La primera labor que teníamos que afrontar era terminar el Sondeo 5 ¡por fin! Cuando ampliamos el sondeo, la previsión era acabarlo en un par de días, pero nos ha ocupado bastante más de lo previsto. La razón: hemos encontrado, localizado en el plano, etiquetado y envasado individualmente casi 300 objetos. La mayor parte son huesos humanos, algunos de ellos bastante completos. También hay huesos de fauna y algunos fragmentos de cerámica. Ningún hallazgo "espectacular", pero una ingente cantidad de datos para profundizar en el conocimiento sobre las personas que fueron enterradas en Riocueva, sus modos de vida y las causas de su muerte.

Rematando la excavación del Sector 5
La satisfacción del trabajo bien hecho...
Como a partir de ahora tenemos cierta libertad para elegir dónde excavar de aquí al final de campaña, ya adelantamos que el objetivo era ampliar hacia el sur el Sondeo 1. Volvemos al lugar en el que empezamos, donde encontramos un hebijón decorado que formaba parte de un broche de cinturón, con la esperanza de encontrar la placa del broche. Con la programación en modo "cuenta atrás", vamos sector por sector, para que no quede nada sin rematar al final de la campaña. Y la verdad es que con la primera porción ha funcionado bien... la hemos rematado en dos o tres horas.

A escasos centímetros de terminar la jornada
Como sucedía en la zona más próxima a la pared norte, los nuevos sectores del Sondeo 1 tienen poca densidad de hallazgos. Eso permite avanzar más rápido. Ni punto de comparación con el ritmo de los días anteriores. Lo más destacable es la aparición del borde de una olla de cerámica que seguramente casa con alguna de las que recogimos en 2011. Ya veremos hasta dónde podemos llegar mañana...

3 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 12: en movimiento

Desde el inicio de la campaña hemos ofrecido una visión estática de la excavación, mediante palabras escritas y fotografías. Hoy nos hemos animado a mostrar el trabajo en movimiento, con los paletines en acción, en un breve video.



Ayer habíamos dejado a la vista un gran fragmento de cráneo humano que hemos terminado de excavar durante la jornada de hoy. Es más o menos un cuarto, el parietal y parte del temporal derecho concretamente, pero de momento es el ejemplar más completo que tenemos en toda la cueva. No conviene olvidar que las cabezas de los muertos cuyos cadáveres confinaban en las cuevas eran, en ocasiones, objeto de prácticas bastante un tanto agresivas: eran golpeados hasta macharlos o quemados y reducidos a esquirlas indistinguibles. En Riocueva es raro encontrar fragmentos grandes y hemos perdido la esperanza de dar con ninguno completo.

Excavando en la zona del gran fragmento de cráneo
En realidad, tampoco teníamos muchas esperanzas de encontrar otros huesos completos y han comenzado a aparecer todos hoy: radios de dos individuos diferentes, una clavícula, vértebras, costillas etc. La ampliación hacia el sur del Sondeo 5 está resultando especialmente fértil en hallazgos, como ya comentamos ayer. Aunque la densidad de huesos nos obliga a ir despacio y nos tiene retenidos en el sector 3, después de haber solventado el trámite del sector contiguo en un tiempo relativamente rápido.
Helena atrapada en el laberinto de la abundancia ósea
Hemos extendido la excavación hasta la pared sur de la galería para no dejar a medias uno de los radios y han empezado a salir más y más huesos en la estrecha banda de 20 cm que quedaba. Por eso, a la vista de cómo va la cosa, ampliaremos también el Sondeo 1, una zona que no ofreció demasiada densidad de hallazgos en la zona más próxima a la pared norte, excavada en 2011, pero en la que esperamos tener el mismo éxito que en el tramo de la galería que nos tiene "atrapados" ahora.

2 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 11: en la variedad está la diversión

El segundo día de este largo fin de semana de excavación ha dejado buen sabor de boca. A pesar de que la salida de la cueva y el regreso a los vehículos ha sido duro, bajo una fuerte lluvia que había embarrado el camino y convertido las piedras en superficies resbaladizas sobre las que es mejor no pisar, hemos terminado la jornada satisfechos. Concluida la excavación de las "zonas prioritarias", hemos decidido continuar en el Sondeo 5, donde en 2011 salió el ya famoso anillo de Riocueva. No nos resistimos a encontrar a su dueño... o su dueña, en este caso. Los restos humanos siguen saliendo sin conexión, pero es muy probable que los más próximos al lugar en el que apareció la joya tengan alguna relación con la misma. Y no sólo hemos encontrado algunos huesos cerca de la "zona cero"... ¡ha aparecido otro objeto metálico de adorno personal! De momento, hasta que el restaurador realice una limpieza del objeto en cuestión, no podemos dar muchos más detalles, pero podría ser un pendiente, una cuenta de collar en forma de aro o un rudimentario anillo. 

Varios fragmentos de una vasija de cerámica en el momento de su hallazgo
El pendiente, anillo o lo que sea y los huesos humanos no han sido los únicos hallazgos relevantes en esta zona. También han aparecido varios fragmentos de una vasija de cerámica, seguramente de una olla de cocina. Confiamos en que pegue con los trozos que aparecieron ayer, pero para eso habrá que esperar a los "trabajos de laboratorio". Ofreceremos cumplidas noticias sobre el tema cuando nos pongamos con ello.

Con las semillas carbonizadas hay que andarse con cuidado...
Y como parece que todo eso no era suficiente, también hemos tenido una nueva ración de semillas carbonizadas. Como en otros puntos de la cueva, nos hemos topado con otra "pelotita" de grano carbonizado, posiblemente mijo o panizo. Este año la arqueobotánica va a tener más tarea de la que pensaba. De momento, salvo en el Sondeo 3 y en el Sondeo 1, en todas las zonas excavadas ha aparecido algo de cereal carbonizado. Lo del Sondeo 3 es normal, ya que no ha aportado casi nada y en el Sondeo 1 podría aparecer cuando lo ampliemos hacia el sur. Con tanta variedad de hallazgos, ya no nos sorprende nada... o casi nada.

1 nov. 2013

Riocueva 2013, episodio 10: feliz en mi día

Después de solventar los problemas logísticos que nos impidieron excavar el domingo pasado, hemos retomado la actividad hoy mismo, aprovechando el día festivo. Muy festivo en este caso... A pesar de contar con poco personal y de los contratiempos, la excavación avanza bastante rápido. Hoy hemos concentrado nuestros esfuerzos en el Sector 5, en el sector central de la galería, que es la última zona que teníamos prevista para esta campaña.

Excavando en el Sondeo 5
Aunque habíamos comenzado a trabajar aquí semanas atrás, hasta ahora no habíamos conseguido avances significativos. Con todos los efectivos en el mismo frente la tarea ha sido muy productiva. Tanto, que hemos terminado de excavar los dos primeros sectores. Es un momento importante, ya que con esto hemos concluido la excavación de las "zonas prioritarias" que habíamos definido en el proyecto, un total de 10 m2 repartidos en cuatro sondeos. Ahora tenemos tiempo para hincar el paletín en las "zonas no prioritarias". De hecho, ya hemos comenzado con dos sectores más del Sondeo 5.

Ampliando horizontes, una par de sectores más para completar el fin de semana
En esta zona la variedad de hallazgos es la nota predominante. A diferencia del Sondeo 4, donde prácticamente sólo aparecían huesos humanos, aquí hay bastantes huesos de fauna, fragmentos de cerámica uno de ellos decorado con ondas, como en algunas vasijas de la campaña 2011 , huesos humanos y alguna sorpresa... Ha aparecido un fragmento de vidrio que podría corresponder a un cuenco y otra bellota carbonizada, muy cerca de la anterior. Aunque hacia el este del sondeo comienzan a escasear los huesos humanos, en la zona más próxima a la boca del sector 3 han empezado a aparecer vértebras, costillas y otras piezas del esqueleto, aunque el estado de conservación es un poco desastroso. Quizá haya suerte y aparezca alguna conexión anatómica.

En algunos sitios hay que excavar con mucho cuidado
Vértebras, cerámica... ¡esto promete!
Pero por relevantes que hayan sido los hallazgos de la jornada, todos ellos han quedado relegados a mera anécdota por el gran acontecimiento del día: hoy es mi cumpleaños. Tengo la suerte de que siempre cae en festivo, lo que hace que sea una fecha especialmente señalada... pero no es la primera vez que me lo paso excavando ¿acaso hay mejor modo de celebrar un día así? Por ejemplo, hace ya 18 años, tal día como hoy, estaba excavando en la cueva de La Garma B. Por suerte, nadie ha intentado tirarme de las orejas. Incluso me han dejado excavar un poquito, cosa que no suelo hacer habitualmente. Mañana todo volverá a la normalidad, pero hoy el director y mi esposa se han esforzado en que pasase un feliz día y lo han conseguido. Gracias a ellos y a todos los que me sufren habitualmente por aguantarme un año más....

He tenido un detalle "goloso" y muy adecuado para la ocasión: galletas-ataúd
A veces se echa de menos eso de excavar... Hoy han tenido el detalle de dejarme quitar un poco de tierra