28 abr. 2014

Los pilares no-romanos de Retortillo (nunc Iuliobriga)




Aunque se han convertido en la imagen más reconocible del yacimiento romano identificado desde el siglo XVIII con la Iuliobriga de las fuentes clásicas, lo cierto es que a nadie debería sorprender este dato: los seis pilares de la calle porticada que se alzan en La Llanuca no son romanos, son una recreación. Es más, en 2014 esos pilares cumplen 60 años y qué mejor manera de celebrarlo que conociendo mejor su historia.

Los seis pilares de La Llanuca con la iglesia de Santa María al fondo
El trazado identificado de la calle porticada unía La Llanuca con la zona en la que se encuentra la iglesia de Santa María tiene más 300 m de longitud  De esta estructura solo se conservaban las basas enterradas en el suelo y el arranque de alguna de los pilares, pero no se sabe con certeza cómo eran los pilares originales completos. Para completar la reconstrucción, se atribuyeron a los pilares un par de fragmentos de capiteles cuadrangulares hallados en la zona, que fueron empleados como modelo en el trabajo de cantería.

Uno de los pilares originales de la calle porticada (Hernández Morales, 1947)
La Llanuca en 1945, sin los famosos pilares (Hernández Morales, 1947)
Mi buen amigo Ignacio Castanedo Tapia, con quien comparto un gran interés por la historia de la Arqueología de Cantabria, me proporcionó hace unos años la referencia del documento en la que se recoge el «encargo» para construir los pilares. Es un extracto del diario de sesiones de la Diputación Provincial de Santander, del 11 de febrero de 1954, que dice lo siguiente:
«Autorizar al Sr. Arquitecto Provincial [Ángel Hernández Morales] para la construcción de cuatro pilastras en la Ciudad Romana de Julióbriga que interesa el Sr. Director de las Excavaciones [Antonio García Bellido] que se llevan a efecto actualmente en dicha Ciudad Romana cuyo importe es de 11.580 Pesetas según Presupuesto presentado a la realización de estas obras».
Aunque el documento no ofrece muchos detalles, no cabe duda de que se refiere a los pilares de La Llanuca. Por qué los pilares o pilastras son seis y no cuatro, como indica la autorización, es una cuestión que queda aún por esclarecer.

Reconstrucción de un pilar de la calle porticada, según García Bellido, 1956 (AEA)
Antonio García Bellido fue director de las excavaciones desde 1952 hasta 1961. Desde un primer momento se preocupó por la reconstrucción de las estructuras exhumadas y ya en 1952 procede a la consolidación de los muros y recrecimiento de los mismos hasta una altura prudencial y «neutra», tal y como recoge en los primeros trabajos que dedicados al yacimiento. Aunque siempre tuvo especial cuidado en que los muros recrecidos y las estructuras reconstruidas se diferenciasen de las originales, el paso del tiempo ha tratado peor de lo esperado a los añadidos y poco a poco se han ido fundiendo y confundiendo con los restos romanos.

En 60 años ha dado tiempo de que los pilares pierdan verticalidad
No todo es apariencia... en La Llanuca se conservan algunas columnas genuinamente romanas
Pues nada, queridos pilares... ¡feliz sexagésimo aniversario! y a cuidarse un poco, que el paso del tiempo no perdona y algunos cuando os ven piensan que tenéis 2000 años o más.

22 abr. 2014

Asalto al fortín del Brusco

Me llega desde "Buciero Vida Salvaje" (asociación para la defensa del patrimonio cultural y el entorno natural de Santoña) una convocatoria para una marcha a pie que organizan el próximo domingo, día 27 de este mes, a las ruinas del reducto del Brusco. El punto de encuentro es a las 10:30 horas en el centro de la playa santoñesa de Berria, en el lugar conocido como "El Barco", a menos de 1,5 km en línea recta al E-NE del fortín.

El círculo señala el lugar donde se localizan las ruinas del fortín, mientras que la flecha indica el punto de encuentro para la marcha

Una vez en la fortificación, se procederá a la lectura del parte de guerra que narra su toma al asalto por las tropas españolas en 1814, durante las operaciones de asedio a la plaza de Santoña, en manos francesas entonces. Aquí abajo podéis ver el cartel del evento:


Y, antes de cerrar la entrada y como no podía ser de otra manera, unas pequeñas notas acerca del reducto del Brusco (sacadas del libro de Rafael Palacio Ramos Un Presidio Ynconquistable. La fortificación de la Bahía de Santoña entre los siglos XVI y XIX).

Se trata de una pequeña fortificación levantada en lo más alto de la cumbre más oriental de Cueto Cabrero (y no en El Brusco, que es la punta que forma parte del mismo macizo y separa las playas de Helgueras y Berria, al norte), en un punto muy dominante y de difícil acceso, tanto por la propia configuración del terreno (muy empinado y con afloramientos calizos) como por la densa vegetación que cubre (y cubría a comienzos del siglo XIX) sus laderas. Estaba formado por un barracón rectangular (con capacidad para un oficial y veinte soldados) y una muralla o parapeto irregular "de piedra seca, tabicada con piedra y barro y revocada por fuera con un poco de mezcla, de desigual anchura".

Detalle del reducto en una ortofotografía, donde se aprecia su planta angulosa

La obra, proyectada a finales de 1812 y finalizada a comienzos del año siguiente, formaba parte, junto con el Cuerpo de Guardia de El Brusco (situado al norte) y el Fuerte de El Gromo (en Argoños), de las defensas exteriores de la plaza de Santoña construidas por el ejército francés. Como ya avancé antes, fue tomada al asalto por tropas españolas (Batallones 2 y 3 de Tiradores de Cantabria y 2 y 3 de Vizcaya) el 25 de Febrero de 1814, con grandes pérdidas. Una parte de sus cincuenta defensores logró escapar, cargando a la bayoneta, y llegar al fuerte del Gromo; mientras que otra fue pasada a cuchillo por los asaltantes.

Y aquí lo dejo. Quien quiera saber muchas más cosas sobre este episodio de la Guerra de la Independencia en Cantabria (y de paso conocer el lugar) tiene una buena oportunidad para hacerlo el próximo día 27 de Abril.

8 abr. 2014

Primera publicación sobre el Proyecto Mauranus, ya disponible



Ha tardado, llevábamos muchos meses esperando, pero ya está en la calle el último número de la revista Sautuola. Estamos contentos por dos razones. Por una lado, es gratificante comprobar que el proyecto editorial sigue adelante y que Cantabria sigue contando con su propia revista de arqueología, cosa que, tal y como está el panorama, es motivo de celebración. Por otro, en este último número publicamos un artículo con los primero resultados del Proyecto Mauranus.

Estos primeros resultados hacen referencia a la campaña de toma de muestras desarrollada en 2010 con el apoyo económico de la entonces Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria y de la que ya hemos hablado aquí en otras ocasiones. El objetivo de aquella actuación arqueológica era localizar alguna cueva sepulcral de época visigoda a la que pudiésemos «hincarle el diente» y lo cierto es que la encontramos... Gracias a las dataciones de Carbono 14 y de Termoluminiscencia pudimos comprobar que Riocueva había sido utilizada con fines funerarios desde el siglo VII y eso es que dio pie a que excavásemos allí en 2011 y 2013.

Como viene siendo habitual, nos gusta compartir con nuestros lectores todo lo que publicamos en cuanto lo recibimos. En esta ocasión, con más motivo.




 Se puede descargar aquí una versión en PDF del artículo:

 




2 abr. 2014

Mauranus se va de bares

Si hace poco menos de un mes anunciábamos aquí la primera Barferencia que se celebraba en Cantabria dentro del I Ciclo Internacional de Barferencias organizado por Era Cultura Extremadura, y del que Regio Cantabrorum ejerce en nuestra región como «franquicia», ahora nos toca el turno a nosotros. Presentaremos «Cantabria en época visigoda (siglos VI-VIII): una visión arqueológica», una disertación en dos actos en la que, entre otras cosas, daremos a conocer las últimas novedades de nuestras investigaciones.


No hay mucho que explicar sobre el asunto, la mecánica es sencilla. En lugar de usar un aburrido salón de actos, para motivar al personal, le soltamos la «charla» en un bar. Así, como el público se entretiene tomando una caña o un café, tiene la sensación de haber perdido menos el tiempo escuchándonos. En caso de extremo aburrimiento, el bar elegido dispone de futbolín. Lamentablemente, los fondos del proyecto no alcanzan para todo y cada asistente tendrá que abonar sus consumiciones. No es obligatorio tomar nada, pero nuestro anfitrión lo agradecerá.

Os esperamos el viernes 4 de abril a las 19:30 h en el bar Punto y Aparte, situado en la C/ Santa Lucía, 6 de Santander.