14 jun. 2013

¿Un cuchillo militar tardorromano en el "Castrelo de Pelou" (Grandas de Salime, Asturias)?

Aprovechando que la entrada anterior trata sobre objetos que se fechan en los siglos IV y/o V d. de C. y para no cambiar de época, dedicaré ésta a revisar una magnífica pieza procedente del Castro asturiano del "Castrelo de Pelou" (Grandas de Salime) que, en mi opinión, no ha sido bien ubicada cronológicamente hasta la fecha. Di con ella de forma casual hace unos meses, revisando las imágenes de algunos materiales del Museo Arqueológico de Asturias (el catálogo en PDF está colgado en la red) y ya entonces me chirrió la cronología que se le asignaba. Quedó ahí, enterrado en mi inconsciente, hasta que el otro día su imagen me vino a la cabeza de nuevo, esta vez junto con una posible respuesta al porqué del chirrido.

El objeto en cuestión, aunque ha sido publicado como un "puñal", es un cuchillo de hierro del que se conservan hoja y espiga, que forman una sola pieza; y la parte inferior (guarda) y superior (remate) del mango, estas últimas en cobre o bronce. Ambas, como puede observarse, destacan por la presencia de una fina decoración calada que alcanza su máxima expresión en el remate, con un disco que enmarca dos motivos en forma de S situados de forma simétrica a ambos lados de la empuñadura. La hoja, por su parte, es de pequeño tamaño (unos 13 o 14 cm), sobre todo en relación con la espiga del enmangue, como puede observarse en la imagen. Tiene una forma muy peculiar, con un lado, el dorsal, recto hasta llegar a dos tercios de su longitud, donde forma un ángulo para converger hacia la punta; y otro, el del filo, marcadamente curvado (con forma de S, con una escotadura en su parte superior o, si se prefiere, como si se tratase de la mitad lateral de una hoja pistiliforme). Finalmente, hay que destacar que la espiga no está centrada respecto a la hoja, sino desplazada hacia el extremo del dorso. Tanto esta última característica como la presencia de un solo filo y la asimetría de la hoja hace que podamos afirmar que se trata de un cuchillo y no de un puñal.

Dibujo y fotografía de la pieza (de J. M. Mon y J. Arrojo, respectivamente, en López et alii, 2010)

En cuanto al contexto de su hallazgo, conviene dar algunas pinceladas acerca del "Castrelo de Pelou" (del que se puede conocer mucho más en esta magnífica página sobre los castros del occidente asturiano). Se trata de un castro de pequeño tamaño, ubicado en un escalón a media ladera, y que ha sido objeto de intervenciones arqueológicas desde 2003 que han permitido desterrar la idea, manejada con anterioridad a esa fecha por algunos investigadores, de que se trataba de una fundación de época romana estrechamente relacionada con la explotación de los recursos auríferos del territorio circundante (idea muy extendida hace unos años, aplicada a numerosos castros de Galicia y el occidente asturiano y no exenta de cierto componente "político", que ha sido completamente puesta en solfa por la arqueología; principalmente gracias a los trabajos de Ángel Villa Valdés, que han demostrado que se trata de establecimientos muy anteriores a la llegada de Roma a esas tierras del noreste hispano). Él "Castrelo de Pelou" se funda en la Edad del Hierro (existe con toda seguridad en la Segunda pero hay algunas evidencias de uso anteriores), sigue ocupado en época altoimperial romana (con una significativa presencia militar, como atestiguan algunos materiales) y se abandona a finales del siglo I d. de C.; para ser reocupado en época tardorromana, a finales del siglo III o inicios del IV d. de C. Esa reocupación bajoimperial parece tener, de nuevo, un marcado carácter militar y lleva consigo la refortificación del establecimiento, cuyo máximo exponente será la construcción en ese momento de un gran torreón en la zona de acceso al recinto (todos estos datos, y algunos de los que siguen, están sacados de Montes et alii, 2009 y Montes et alii, 2010).

El cuchillo procede del interior de una cabaña (C3) con una fase importante de ocupación altoimperial y de donde también proceden, entre otros materiales, parte de la empuñadura de bronce de una daga o espada de antenas de tradición indígena y una daga legionaria romana (un pugio) de un tipo característico del siglo I d. de C. Creo que este hecho ha sido determinante a la hora de atribuir a la pieza que nos ocupa una cronología altoimperial y relacionarla con el puñal militar romano. Sin embargo, en esa misma construcción se ha localizado un nivel tardorromano, formado por una fosa que rompe los suelos antiguos y en cuyo interior se han localizado algunas monedas bajoimperiales (acuñadas en el siglo III y en la primera mitad del IV d. de C.). Por tanto, el cuchillo no procede de un contexto cerrado del siglo I d. de C. Y ése es un aspecto muy importante a tener en cuenta porque, como veremos a continuación, su morfología lo separa indudablemente de las armas blancas de la Edad del Hierro y el Alto Imperio para acercarlo, de forma muy nítida en mi opinión, a las que son características de los siglos IV-V d. de C. En el caso de Hispania, a los cuchillos "tipo Simancas", aunque con algunas diferencias. No es el sitio para detenernos a hablar de este tipo de piezas ni para discutir si se trata de armas, de cuchillos de caza (o de las dos cosas) o, simplemente, del arma blanca de moda a finales de la época romana; aunque alguna cosa en relación con ello sí que comentaré hacia el final de la entrada. Los que no conozcan este tipo de cuchillos que se queden con la idea de que son piezas hispanas que aparecen en yacimientos de los siglos IV y/o V d. de C. (hay discusión también acerca de las fechas), de forma significativa formando parte de los ajuares funerarios de algunos individuos masculinos inhumados en necrópolis rurales (aunque no solo). 


Como puede observarse en la imagen de arriba (extraída de Dohijo, 2011), el cuchillo de Pelou comparte bastantes rasgos con los "Simancas": su pequeño tamaño, el dorso recto (no necesariamente hasta la punta) y el filo curvo con escotadura más o menos marcada en su parte superior; y la situación, desplazada (completa o parcialmente) hacia el dorso, de la espiga. La principal diferencia, aparte de la punta simétrica (o casi) de la hoja, se encuentra en la empuñadura, tanto en la zona de la guarda como en el más que curioso remate del extremo superior. Comenzando por este último, no he encontrado ningún paralelo para él (aunque tampoco he hecho una búsqueda exhaustiva, la verdad). Sin embargo, sí que he localizado algunas pistas que podrían aclarar un poco su origen y cronología. En primer lugar, un tipo de vainas de cuchillo militar tardorromano (cuchillos de finales del siglo III y el IV d. de C. y morfológicamente muy diferentes del de Pelou y los "Simancas", todo hay que decirlo) procedentes del limes danubiano y que se caracterizan por su decoración calada y su remate más o menos circular.

Vaina de cuchillo de Budapest (según Sellye, 1991)

Y en segundo y yendo más a lo que nos interesa, el que creo que es un buen paralelo para los motivos en S que decoran el remate: unas plaquitas caladas de oro, que formarían parte de una diadema o tocado y que se recuperaron en una tumba romana de Astorga (tumba que debería fecharse de mediados del siglo III d. de C. en adelante, ya que se trataba de una inhumación).

Plaquitas de oro caladas de Astorga (González et alii, 2003)

En cuanto a la guarda, el mejor ejemplo que he podido encontrar es un cuchillo que se conserva (y parece que también se expone) en el British Museum y que además resulta ser el paralelo más cercano (que yo conozca) para el de Pelou. La pieza, ligeramente más grande que la asturiana, tiene una curiosa decoración damasquinada en ambas caras de la hoja, con escenas de la caza del ciervo y del jabalí, respectivamente. Este hecho ha motivado que haya sido considerado como un cuchillo de caza y que como tal se exponga. En cuanto a su procedencia y cronología, lo cierto es que no hay nada seguro: la primera es completamente desconocida (la pieza procede de una colección privada donada al mueso a mediados del siglo XIX), mientras que para la segunda se maneja el siglo IV d. de C.; imagino que a partir de la propia morfología del ejemplar (y no sé si gracias a algún elemento de la decoración, de la que no he conseguido ver una imagen nítida en ninguna parte).

http://forums.dfoggknives.com/index.php?showtopic=24027

Llegados a este punto toca hacer un par de consideraciones finales. En primer lugar y acerca de la cronología de la pieza, tanto el contexto de su hallazgo como su posible relación formal con los cuchillos hispanos tardorromanos y/o postimperiales (más los elementos decorativos que hemos visto más arriba) permiten proponer para él una fecha de finales del siglo III o, mejor, de la primera mitad del siglo IV d. de C. Se trataría de un cuchillo cuyos elementos "arcaizantes" más destacados serían la punta simétrica en la hoja y la forma de la empuñadura, remate calado incluido, y de un tipo del que, de ser correcta esta interpretación, derivarían décadas después los de "tipo Simancas". En cuanto a su carácter, el contexto (un nivel de reocupación bajoimperial del castro) parece apuntar a un origen militar de la pieza. No se me ocurre quién, al margen del ejército romano, podría llevar a cabo una tarea de fortificación (con la construcción de un gran torreón en la zona de acceso) en un antiguo asentamiento, abandonado dos siglos antes, en una fecha tan temprana (siempre fiándonos de las indicaciones de las monedas, con el riesgo que eso conlleva). Los porqués de esta presencia tardía del ejército imperial en un enclave como ése se me escapan y darían para otra entrada, así que no seguiré por ese camino. En cuanto a la importancia de ese posible carácter militar del cuchillo de Pelou, sólo me queda comentar que quizá sirva para arrojar algo de luz al de sus hipotéticos descendientes los "Simancas". Quizá, a finales del siglo IV d. de C. fueran cuchillos de caza, pero podrían haber tenido su origen en tipos portados por milites unos cuantos decenios antes. O, sencillamente, haber pasado, como ocurre en esas mismas fechas con parte de la indumentaria, del mundo militar al civil como una moda más. Un mundo civil probablemente bastante "militarizado" en muchos aspectos hacia finales del siglo IV (o ya en el V d. de C), pero civil a fin de cuentas. 

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