10 dic. 2012

El descubrimiento de la cueva de Cudón

El 4 de septiembre de 1928 la prensa madrileña se hacía eco del descubrimiento de una cueva en el pueblo de Cudón (Miengo, Cantabria). La noticia encontró hueco en las páginas de cabeceras tan destacadas como La Época, La Voz o El Siglo Futuro. El descubridor de la cueva, según recogen estas crónicas, fue Nicanor Balbontín, vecino de Cudón.

Noticia  en El Siglo Futuro del 4 de septiembre de 1928 (BNE)
Al día siguiente continúa aún el interés en los medios y la agencia Febus desplaza un corresponsal para que describa sus impresiones de primera mano. Parece ser que los temas espeleológicos despertaban gran atención en la época, sobre todo si tenemos en cuenta que en el mismo año se descubrió la llamada "cueva de las Estalactitas" junto a la afamada cueva de Altamira. Llama la atención, sin embargo, que el corresponsal se equivoque al escribir el nombre del descubridor, a quien convierte en "Augusto Balbontín".

Noticia  en La Voz del 5 de septiembre de 1928 (BNE)
Incluso el semanario ilustrado Estampa publicó fotografías de la cueva de Cudón en las que queda patente el interés de vecinos y forasteros por el hallazgo.


Fotografías en la revista Estampa del 18 de septiembre de 1928 (BN)
La versión que proporciona Hermilio Alcalde del Río sobre el descubrimiento de la cueva de Cudón en su artículo “Varios objetos de los primeros tiempos del cristianismo en la Península”, publicado en 1934, difiere ligeramente de la que refleja la prensa. Aunque las fechas coinciden, atribuye el descubrimiento a un vecino del pueblo conocido como "Miro", quien entró en la cueva forzando una sima. Para facilitar la entrada, el dueño de una pradería lindante con la cueva encargó cavar una trinchera desde el talud de la carretera que permitía el acceso directo a la galería. Suponemos que esa persona (el dueño) era Nicanor Balbontín, aunque Alcalde del Río no lo menciona en ningún momento. Don Hermilio visitó la cueva en 1928 en compañía de Elías Ortiz de la Torre y aunque no realizó ningún hallazgo de interés, sí pudo comprobar que había huesos humanos. Los materiales metálicos de época visigoda que estudió en ese artículo, pionero en Cantabria, habían sido extraídos por "Miro".

Broche liriforme de la cueva de Cudón, dibujo de H. alcalde del Río (BNE)
La Comisión provincial de Monumentos de Santander, de la que Alcalde del Río era miembro, no olvidó, sin embargo, agradecer a Nicanor Balbotín el descubrimiento de la cueva de Cudón, tal y como recoge el diario El Sol en noviembre de 1928.

Noticia en El Sol del 9 de noviembre de 1928 (BNE)
Nicanor Balbotín Balbás, según cuentan aquí, era natural de Cudón e hizo fortuna en México y Sevilla. Pasó los últimos años de su vida en su casa solariega y murió en 1935 sin descendencia, repartiendo su legado cultural entre sus parientes y algunas instituciones. En 1939 la Comisión de Monumentos de Santander se interesó por el paradero de los "objetos prehistóricos" recuperados en la cueva de Cudón por el señor Balbontín quien, según este organismo, "había explorado la cueva extraoficialmente y sin la debida autorización".


6 comentarios:

  1. El artículo de Alcalde del Río contiene algunos de los párrafos más divertidos que he leído nunca en una publicación arqueológica. Se ve que Don Hermilio era un tipo con un fino (e irónico) sentido del humor y su prosa rezuma retranca y mala hostia (por el evidente expolio de la cueva) a partes iguales. Es muy recomendable leerlo (yo me lo bajé en PDF, todo el "Homenaje a Mélida" en realidad, pero no recuerdo de dónde, así que no puedo enlazarlo aquí). Sólo diré que, según cuenta Alcalde, el tal Miro era un auténtico "personaje". Y el dueño del prau no le iba a la zaga.

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  2. Wow chicos, es genial. Sigo desde hace un tiempo vuestro blog por recomendación de Yeyo Balbás. Yo soy un estudiante de cuarto de la Autónoma de Madrid, especializándome en arqueología, pero me considero un gran amante de la tardoantigüedad. De hecho estoy haciendo mi trabajo de fin de grado del reino de Asturias entre los siglos VIII y X hasta que pasa a ser reino de León.

    ¡Me encanta leeros! Y nada me gustaría más que alguna vez me invitáseis a excavar en Cantabria, me encantan aquellos parajes ¡y si hay arqueología de por medio aún más!

    Un saludo desde Madrid :)

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    1. Gracias por tu interés, Miguel Ángel. Ánimo con tu trabajo de fin de grado, ya estamos ansiosos por leerlo sin que lo hayas terminado... Todo lo que sea arrojar luz sobre el conocimiento de la Alta Edad Media será bien recibido, sobre todo por nuestra parte.

      Sobre lo de excavar en Cantabria... a nosotros también nos gustaría poder invitarte, eso sería señal de que tenemos permiso y financiación. Por desgracia, el 2012 acaba sin que hayamos podido contar ni con lo uno, ni con lo otro. Esperemos que en 2013 podamos retomar la excavación en Riocueva, todavía tiene muchas cosas que contarnos.

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    2. Poco que añadir a lo dicho por mi compañero. Si necesitas alguna información para tu trabajo que podamos darte (y no nos lleve demasiado tiempo ;), pide por esa boca. En cuanto a lo de venir a excavar, encantados, pero con ese condicionante que ya te ha mencionado Enrique. De todas formas, informaremos puntualmente aquí de cómo evoluciona el tema, así que no será difícil que podamos contactar y arreglarlo (en caso de que todo vaya bien, por supuesto). Gracias por seguir el blog y no te cortes de opinar, preguntar y/o criticar lo que leas en él, que para eso está.

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    3. Pues mira, ya que lo dices...¿quizá sabríais recomendarme alguna publicación o trabajo al que echarle un ojo sobre la cornisa cantábrica en época visigoda? Vaya así algo general, poblamiento, territorio, gobierno...cosas así. Se debe a que la introducción al trabajo es eso, la cornisa cantábrica en época visigoda y la verdad, he encontrado realmente poco.

      Muchas gracias por echarme una mano :)

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  3. Pues me temo que ese trabajo está por hacer, porque lo que hay que englobe todo el norte ya es antiguo y tendría que ser revisado (aunque siga teniendo muchas cosas válidas) y lo más reciente son trabajos sobre zonas concretas. Se me ocurren, por ejemplo:

    Orígenes hispanogodos del Reino de Asturias, de Besga Marroquín

    LOS PUEBLOS VASCO-CANTABRICOS Y GALAICOS EN LA ANTIGUEDAD TARDIA (SIGLOS III-IX), de Novo Güisán

    Arqueología y poblamiento en Bizkaia, siglos VI-XII: la configuración de la sociedad feudal, de García Camino

    Lamentablemente, para lo que no es estrictamente arqueológico puede que mi bibliografía no esté lo suficientemente actualizada. En cualquier caso, creo que con estos tres puedes tener suficiente para hacer una buena introducción. Eso sí, salvo en el caso de García Camino (que sí es arqueólogo y presenta material propio), maneja con cautela las conclusiones a partir de datos arqueológicos, porque hay algunas cosas que serían bastante matizables

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