14 oct. 2012

Hachas dobles de época visigoda. ¿Herramientas o armas?

Siguiendo con la serie dedicada a las hachas de época visigoda, le toca el turno a las hachas dobles, aunque ni aparezcan en cuevas (salvo quizá en Montou, aunque el dibujo  no es muy claro y por eso no lo trataremos aquí) ni contemos aún con ningún ejemplar cántabro.

Este tipo de objetos son conocidos desde hace mucho tiempo y, aunque en algunas ocasiones han sido interpretados como armas, las que han sido publicadas en época reciente lo han sido como herramientas; concretamente como dolabrae de origen tardorromano. En la Península se conocen unos cuantos ejemplares, de los que veremos una amplia selección un poco más abajo en esta misma entrada. En cuanto a lo que dicen las fuentes escritas, las Etimologías de San Isidoro, como siempre, vuelven a ser nuestra principal guía para poner nombre (y especificar uso) a estas piezas. El pasaje que el obispo hispalense dedicó a las hachas es el siguiente.

Securis vocatur eo quod ea arbores succidantur, quasi succuris. Item securis quasi semicuris; ex una enim parte acuta est, ex altera fossoria. Haec apud veteres penna vocabatur; utrimque autem habens aciem, bipennis. Nam bipennis dicitur quod ex utraque parte habeat acutam aciem, quasi duas pinnas. Pennum autem antiqui acutum dicebant; unde et avium pinnae, quia acutae. Et ecce nomen quod reservavit antiquitatem; quia veteres pennas dicebant, non pinnas. Haec et dolabra, quod habeat duo labra; nam securis simplex est. Dextralis dexterae habilis. 

Ascia ab astulis dicta quas a ligno eximit; cuius diminutivum est asciola. Est autem manubrio brevi ex adversa parte referens vel simplicem malleum, aut cavatum, vel bicorne rastrum.

Tras leerlo no me queda muy claro qué es cada cosa: dice primero que los securis también podrían llamarse semicuris porque tienen un lado afilado y otro para cavar, y luego que son de hoja simple, cayendo en una aparente contradicción. ¿Será que securis y semicuris eran cosas distintas y que las segundas tenían un lado afilado y otro con forma de azada? Quizá las semicuris (como las bipennis, con dos hojas afiladas) sean tipos concretos de dolabrae, que sabemos por el propio Isidoro que, al contrario que las securis, tenían dos extremos o filos. Completan la lista las dextralis (o pequeñas hachas que se manejaban con una sola mano) y las asciae, azadas o azuelas.

En una pizarra inscrita del siglo VII d. de C. procedente de Diego Álvaro (Ávila), aparece mencionada una de esas dolabrae de las que nos habla Isidoro y quizá también dos dextralis, en un contexto de trabajo agrícola:

(…) uadamus / ad fragis, ad uinias p[o]stas et pono te ibi in fragis et le- / uaui de domo Desideri p[---]rales duos, dolabra una (Velázquez Soriano, 2004: 219-234)

Los ejemplares de hachas dobles de época visigoda que hemos recopilado pueden dividirse en dos grandes tipos: las que tienen un filo vertical y otro horizontal y las que presentan dos filos horizontales, aunque de distinto tipo.

Las primeras (hachas de Deza y Vadillo) se caracterizan por tener el extremo opuesto al del filo (que es en "media luna") con forma de azuela o azada. Si tenemos en cuenta el texto de Isidoro que hemos visto más arriba, se trata claramente de dolabrae, y quizá, si nuestra interpretación es correcta, de  las que podríamos denominar semicuris, ya que uno de sus extremos sirve para cortar y el otro para cavar.



Hacha de Deza (Soria) (Según Dohijo, 2011)


Hacha de Vadillo (Soria) (Según Dohijo, 2011)


Las segundas, mucho más numerosas (Sant Julià de Ramis, Puig Rom, Castillo de los Monjes, Morcuera, Santa María de Matallana y Contrebia Leucade) presentan dos extremos afilados: uno principal , casi siempre simétrico y en la mayor parte de los casos con forma de "media luna"; y otro secundario, mucho más estrecho. En este caso, podríamos hablar de bipennis, ya que los dos lados de la hoja han sido diseñados para cortar.


Hachas de Sant Julià de Ramis (arriba) y Puig Rom (abajo) (Girona) (Según García y Vivó i Codina, 2003)

Hacha del Castillo de los Monjes (La Rioja) (Según Tejado, 2010)

Hacha de Morcuera (Soria) (Según Dohijo, 2011)

Hacha de Santa María de Matallana (Valladolid) (Según Crespo, 2009)

Hacha de Contrebia Leucade (La Rioja) (Según Hernández Vera et alii, 1996)


Tanto el diseño de las piezas como la mención de la pizarra de Diego Álvaro parecen indicar una función como herramientas, más que como armas. Para reforzar esa imagen contamos, además, con una evidencia directa, de época visigoda: una ilustración perteneciente al "Pentateuco Ashburnham" en la que se aprecia cómo dos bipennis del mismo tipo que las que acabamos de ver son utilizadas en tareas de construcción, concretamente para cortar la paja con la que se están haciendo ladrillos de adobe.


Sin embargo y pese a que parece claro que estas hachas dobles son útiles y no armas, no puede descartarse que llegasen a ser utilizadas en combate. Quizá, al tratarse de instrumental agrícola y/o forestal, en manos de las levas de campesinos y esclavos obligados a movilizarse como tropas de a pie en caso de guerra. E incluso existe la posibilidad de que, pese a todo lo que pueda parecernos, algunos de los ejemplares que hemos visto hayan sido armas y no herramientas. En la imagen inferior (del "Beato de Las Huelgas", del siglo XIII, muy posterior en el tiempo a la época visigoda) puede verse cómo un hacha del mismo tipo es empuñado por un guerrero cubierto por casco y hauberk o algo similar. 

(Imagen tomada de aquí)

El hecho de que los ejemplares de Sant Julià de Ramis, Puig Rom o el Castillo de los Monjes procedan de contextos claramente militares (castra o asentamientos fortificados en altura) podría apoyar esta interpretación, aunque de momento sea meramente hipotética.

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