22 abr. 2012

Mitos de la Historia de Cantabria (1): Los foramontanos

Una de las estampas más recurrentes de la historia altomedieval de Cantabria es la de los "foramontanos": familias enteras de intrépidos habitantes de los valles centrales del occidente cántabro, especialmente de la cuenca del río Saja, liándose la manta a la cabeza y partiendo, allá en los albores del siglo IX y tras atravesar la Cordillera Cantábrica, a repoblar los territorios (pretendidamente) yermos del norte de las actuales provincias de Palencia y Burgos. Y más allá... Bonita estampa y bonito nombre (y concepto) ése de los "foramontanos". Bonitos ambos si fueran ciertos... pero no lo son. Decir esto en Cantabria en Abril de 2012 es poco menos que una blasfemia merecedora de su correspondiente anatema. Equivale a poner en cuestión un mito muy arraigado desde que Víctor de la Serna, el periodista hijo de la escritora Concha Espina, le diera vida allá por los años 50 del siglo XX en su obra Nuevo viaje de España. La ruta de los Foramontanos; arraigo del que dan fe un instituto de Educación Secundaria Obligatoria, una emisora de radio, una ruta de senderismo, o un monumento con forma de pedrusco y una placa con una inscripción que reza: "Aquí comienza esa cosa inmensa en indestructible que llamamos España". Sin embargo y pese a quien pese, nosotros lo vamos a hacer aquí y ahora. Y no vamos a necesitar extendernos demasiado para hacerlo.

La historia de los "foramontanos" se apoya únicamente en una cita de una fuente documental altomedieval castellana, los Anales Castellanos Primeros (ACP); una sucesión de noticias breves acerca de la historia del Condado de Castilla hasta el siglo X, que es cuando se redactaron. Esa cita dice:

"In era DCCCLII exierunt foras montani de Malacoria et venerunt ad Castella"

Lo que puede traducirse como "En el año 814 unos montañeses abandonaron Malacoria y vinieron a Castilla" o, de forma más literal, "En la era 852 salieron los montañeses fuera de Malacoria y vinieron a Castilla". Es una traducción muy sencilla y no hace falta ser un experto en latín para poder hacerla (exire foras es "salir fuera" y hay innumerables ejemplos en latín tardoantiguo y medieval). Sin embargo y de forma incomprensible, la versión generalizada (sobre todo en Cantabria) es una que convierte el "exierunt foras montani" de los ACP en un "exierunt fora(s)montani". O lo que es lo mismo, convierte un "salieron los montañeses fuera" en un "salieron los foramontanos", dando lugar a la creación de un palabro que no estaba en la fuente original.

Monumento a los "foramontanos" en Mazcuerras (Fotografía: García Pérez, 1997)

Una vez torturada la fuente escrita para alumbrar a los inexistentes "foramontanos", el siguiente paso era hacerlos oriundos de Cantabria. Para ello la solución elegida consistió en identificar la Malacoria de los ACP con la localidad de Mazcuerras (la misma que fuera rebautizada como Luzmela por la madre literata del perpetrador del asunto), saltándose a la torera todas las reglas de la onomástica y de la evolución de los corónimos. Y mezclarlo todo hábilmente con las repoblaciones históricamente contrastadas y con documentos alusivos a ellas, como el fuero de Brañosera, con su mención a la via qua discurrunt asturianos et cornecanos. No hay que ser un genio del mal para darse cuenta de que Mazcuerras no puede derivar de Malacoria, se mire como se mire. Y que la evolución de ese corónimo daría algo parecido a Malacuera, que, curiosamente, es el nombre de una localidad alcarreña, en la provincia de Guadalajara. El último ingrediente del cóctel fue un toque de sano regionalismo españolista (véase más arriba el texto grabado en la placa del monumento de la foto), dando lugar a otro mito (¿imborrable?) de la historia de Cantabria.

Ni hubo "foramontanos" ni salieron de Mazcuerras (ni de ninguna otra localidad cántabra). Esa es la verdad. Y aunque no somos los únicos ni los primeros en decirlo (aquí un magnífico ejemplo), quizá sí seamos los primeros en hacerlo en Cantabria (hay algo en algún foro por ahí, pero lo hizo uno de nosotros, así que no cuenta). Y ya iba siendo hora, la verdad.


NOTA: si has llegado hasta aquí y te interesa el tema, para bien o para mal, creo que deberías echarle un ojo a esta otra entrada

40 comentarios:

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Malos son ellos, los que se inventan la historia y los que la repiten sin pararse a comprobar si es cierta o no. Por desgracia, en Cantabria tenemos unos cuantos ejemplos de esto, así que habrá más entradas "desmitificadoras". Y quien tenga algo que decir tiene aquí una magnífica oportunidad para hacerlo, aunque me temo que, como casi siempre ocurre en estos casos (y hablo por mi experiencia de muchos años discutiendo estas cosas en foros de internet), no habrá nada más que silencio.

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  3. Hola
    Os pido permiso para hacer un refrito del texto, citando y enlazando, claro.

    un saludo

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    1. No hay problema. Encantados de que utilices cualquier texto del blog (y lo cites y enlaces). Sólo una cosa: si usas alguna de las fotos que no son nuestras, pon las referencias y/o los enlaces a sus dueños.

      Saludos

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  4. Vaya!
    En Galicia tenemos varios lugares llamados Faramontaos ( < Foramontanos), que seguramente se remite a colonos llegados de la meseta (la Terra de Fora de la documentacion medieval gallega)... Gran blog!!!

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  5. Felisardo reconoce que nunca una cita dió para tanto....

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  6. Sin perjuicio del reconocimiento del mito en cuestión, ¿qué clase de montañas hay en Guadalajara, y qué sentido tendría una repoblación sur-norte?.

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    1. La zona en la que está Malacuera, aún no siendo tan montañosa como Cantabria, tampoco es que sea llana. Además, está muy cerca del Sistema Central, donde sí que hay montaña de verdad (y mucha). De hecho, para llegar a Castilla desde allí hay que atravesar esa cadena montañosa. Todo eso siempre que la Malacuera actual sea la Malacoria de los anales (la que no es, seguro, es Mazcuerras), lo que no pasa de ser una hipótesis. Y además, hay referencias a otra Malacuera cerca de Talamanca del Jarama, al pie mismo del Sistema Central.

      Y en cuanto a la repoblación sur-norte, dos cosas: el texto dice que vienen unas gentes a Castilla, pero no habla en ningún momento de poblar o repoblar (de ocupar un espacio vacío, vamos). Llega gente (y suponemos que se queda) por motivos que desconocemos, sin que eso implique que no haya otros viviendo allí antes. Y hay constancia de la llegada de gente desde al-Andalus a los reinos del norte peninsular, ya desde el siglo VIII.

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    2. Entiendo. Ahora lo que me pregunto es si aquellas gentes fueron desplazados (actualmente refugiados), que se sintieron obligados a moverse de su lugar hacia el norte al verse amenazados, o si fueron un grupo de los propios árabes en su búsqueda de nuevos asentamientos. Más bien tiene pinta de lo primero, creo yo, por el hecho de denominarles "montañeses", que resulta un término más propio para grupos autóctonos, y por la expresión "exierunt", que podría adquirir un matiz de salida forzosa más allá de su significado estrictamente lingüístico.

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    3. Pues me temo que eso no lo vamos a saber nunca, porque la cita es así de lacónica (salieron de y vinieron a, y poquísimo más) y no vuelven a aparecer en las fuentes.

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  7. Muy muy correcto todo lo que se expone en esta entrada. Pocos lugares como Cantabria han visto sometida su historia a tantas intoxicaciones. Mi enhorabuena por vuestro blog. Es muy importante la desmitificación de nuestra historia. MUCHO.

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    1. Muchas gracias por tu comentario (y siento el retraso en responder). La verdad es que no sé si nuestra historia está más o menos deformada que la de otros territorios pero lo cierto es que hay unos cuantos lugares comunes acerca de nuestra historia (sin base ninguna, cuando no manifiestamente falsos) muy incrustados y que han sido asumidos como ciertos por una parte de los cántabros. Algunos con "mala fe" (porque viene bien a determinadas ideologías o posicionamientos políticos) y otros simplemente por desconocimiento. A ver si hay tiempo y ganas para meterme con algún otro "mito" de estos más adelante.

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  8. Empiezo a pensar que este pais no tiene remedio.

    Si es para morirse la tesis fantasiosa de Mazcuerras de Víctor de la Serna (que no es ni historiador ni nada parecido), la de Malacuria de Brihuega y la de Talamanca (no digamos ya de la portuguesa) es para ponerse a mear y no hechar ni gota. En este articulo se cita un discurso de José Manuel Pérez-Prendes donde este especialista en Historia del Derecho identifica a esa Malacoria con la de Talamanca, ya que claro, si esos montañeses (no foramontanos) vinieron a Castilla (el paramo del Duero) pues claro que solo pueden ser de la "montañosa" Malacoria de Talamanca ya que según la teoría de movimiento migratorio sur-norte es indudable que es imposible que vengan de la Malacoria de Brihuega. Veamos lo que nos dice entre otras cosas:

    "El acontecimiento que tanto impresionó al primer cronista, hoy desconocido para nosotros, debió ser una imponente emigración masiva de gentes rústicas, principalísimamente muzárabes, habitantes en la montañosa Malacuera de Talamanca, hacia los páramos castellanos. Hubieron de alcanzar las tierras del Duero de Castilla través de los espacios de Ayllón, bordeando las sierras que les obstruían el paso directo hacia el Norte o cruzando por los huecos de Somosierra."

    Todo el mundo sabe (o deberia saber) que la "Castella" del año 814 citada en los anales era la Castilla Cantabrica que no superaba el sur del río Ebro. Esa Castilla que no es otra que la Castilla Vieja hoy llamada Merindades (si bien se discute si algunos valles formaban parte de esa primitiva "Castella") no tiene nada de paramo y no le tiene que envidiar nada en cuanto a montañosa a esa Malacoria de Talamanca o Brihuega (de hecho es mucho más montañosa) pero si le tiene que envidiar en cuanto a montañas a la actual Cantabria. Que en el 814 no se puede identificar Castilla con el valle del Duero es de clase de historia de sexto de EGB.

    Un vistazo rapido a las Malacorias del Sistema Central, la de Brihuega y la de Talamanca para cualquiera medianamente puesto en la historia medieval de la zona nos enseña varias cosas. La primera que la Malacoria de Brihuega se fundo mucho después del siglo IX, ya cuando pasa a poder cristiano y se afianza la zona. La segunda es que la Malacoria de Talamanca debio de tener la importancia de un pimiento, pues parece ser que su unica mención es un documento en el reinado de Alfonso VIII en 1189 donde se cita una granja de Malacoria (guau) y es que en toda la documentación que he revisado en torno a la Villa y Tierra de Talamanca no aparece ni una vez esa Malacoria que en la actualidad no existe. De hecho no me extrañaria ni un pelo que fuera un pago o granja como se cita, eso si existia en el siglo IX que lo dudo mucho. Y es que tampoco hay que ser muy listo para darse cuenta que los anales no darían la noticia de la venida de unas gentes de un lugar menor, lo normal es que se cite una demarcación territorial medianamente importante en la epoca, ya sea un territorio medianamente estructurado o un distrito/alfoz nombrado por la cabeza de lugar no una entidad de población cualquiera (mucho menos un pago). En este caso tenemos totalmente documentado Talamanca que es la cabeza de distrito y sin tener que irnos muy lejos y citar las fuentes árabes tenemos los mismos anales castellanos que un poquito más adelante nos dicen: "In era DCCCLXVVIII · populavit Rudericus commes Amaya - et · fregit Talamanka."

    Sigo más abajo-----

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  9. Continuación...
    ¿Pero no crees que si hubiera venido gente de esta zona los anales hubieran dicho que venian de Talamanka?. Existe de hecho dos despoblados burgaleses situados en ese castellano "paramo" del Duero (uno curiosamente es montañoso) que llevan de nombre Talamanca en memoria de los repobladores mozarabes, pero resulta que esa Castilla del Duero es valida en el siglo X para adelante, no para principios del siglo IX, donde esa zona tenia de castellana lo mismo que Segovia o Ávila por esos tiempos. La venida de mozarabes al reino de León en el valle del Duero creo que está más que probado y no es ninguna novedad (aunque viendo el percal al que no le guste lo intentara desmontar).

    Por otro lado la repoblación norte-sur y en este caso que nos toca, la de la Castilla de principios del siglo IX, tampoco hay que ser muy listo para saber que acogería gentes de la actual Cantabria y el País Vasco, esto es de cajón, igual que la actual Portugal recibio gentes del otro lado del Miño, y León de Asturias y Galicia. De hay que tu afirmación al final de la entrada: "Ni hubo "foramontanos" ni salieron de Mazcuerras (ni de ninguna otra localidad cántabra)." este totalmente fuera de lugar (quitando la fantasiosa Mazcuerras). Además si lo que queremos es citar fuentes de historiadores puedo hacer un listado de historiadores actuales bastante grande que defienden esa venida de gentes de la actual Cantabria al sur y de la identificación de esos "montañeses abandonaron Malacoria y vinieron a Castilla" con gentes de Cantabria. si bien hay teorias para gustos como la del historiador de la Universidad de Burgos Juan Jose Garcia que dice que MalaCORIA es la Cora de Amaya, una cora que abarcaba el sur de Cantabria (Campoo) y la zona Noroeste de Burgos en torno a Amaya.

    Ya que hablamos de mitos, sería interesante ya que se ve que eres un especialista de la antiguedad, que trataras algo sobre Corocotta y ese Labaro cantabro que se utiliza ahora.

    Un saludo

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    1. Cuando se escriben los Anales Castellanos Primeros, en el siglo X, Castilla sí es “la del Duero” y, por tanto, su autor puede perfectamente estar pecando de “actualismo” y llamando con ese nombre (“Castella”) a unos territorios que, cuando sucede lo que se cuenta, no tenían esa denominación. Es lo mismo que ocurre, por ejemplo, cuando la crónica del Alfonso III (siglo IX) cuenta que Alfonso, el hijo del Dux Pedro de Cantabria, fue a Asturias tras el triunfo de la revuelta de Pelayo (cuando se escribe la crónica, Cangas está en Asturias pero está por ver que lo estuviese a comienzos del siglo VIII, que es cuando suceden los hechos narrados). O como cuando Orosio (siglos IV-V) dice que, durante sus campañas contra los Cántabros en el siglo I a. de C., los generales romanos Antistio y Furnio sometieron las partes más alejadas de Gallaecia (territorios que, en el siglo IV formaban parte de la provincia romana de Gallaecia pero que no tenían ninguna relación con ella, que ni existía, cuando tienen lugar los acontecimientos). No quiere decir, por supuesto, que fuese así, pero es una opción que tampoco se puede descartar para quedarnos sí o sí con esa primitiva Castilla del noreste de Burgos como protagonista del texto; la cual, por cierto, distaba de ser “cantábrica” como dices, ya que está situada “aguas al Ebro” (y quizá incluso ya entonces al Duero) y no al Cantábrico (la única zona “cantábrica” de Burgos es Mena y sería un territorio distinto de Castilla a comienzos del siglo IX, si es que el famoso diploma que menciona los dos es bueno y no una falsificación medieval posterior. Si no, sería la única parte “cantábrica” de un conjunto bastante mayor).
      Pese a todo, demos por bueno que la entrada de los Anales se refiere a esa Castilla primitiva. ¿Cuál es su extensión? ¿Son sólo los valles más septentrionales del noreste de la actual provincia de Burgos o se extiende algo más al sur? Es cierto que la ciudad de Burgos se repuebla hacia mediados del siglo, pero también es cierto que, ya en el siglo anterior, hay territorios más meridionales que reconocen a los reyes de Oviedo como soberanos (el diploma de fundación del monasterio de San Miguel de Pedroso, de 759 es bastante elocuente al respecto). Puede que estuviesen más o menos despoblados a esas alturas por las aceifas cordobesas, pero creo que el ejemplo que menciono indica que la primitiva Castilla pudo llegar más al sur (igual que la Álava con la que suele aparecer emparejada y que no se limita a la parte norte de la actual provincia). Esto viene a cuento porque, de ser así, esos “montañeses” podrían haber llegado también a esa Castilla primitiva desde otras zonas montañosas que no necesariamente habrían de ser las de la Cordillera Cantábrica (desde la Sierra de la Demanda, por ejemplo). Nunca he puesto en duda que existiese una repoblación norte-sur desde los valles cantábricos (relee la entrada y lo comprobarás), pero no creo que fuese el único sentido en el que se movían los grupos humanos en esas fechas (la hubo sur-norte, forzada, a mediados del siglo anterior, por ejemplo; y también más tarde, como bien dices).

      [sigue]

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    2. […]
      En cualquier caso, si los desplazamientos de población entre la actual Cantabria y la primitiva Castilla (y otros territorios aguas a la Meseta) eran frecuentes en esas fechas (y creo que lo eran), ¿por qué habría el cronista de recoger una de esas llegadas de gente desde esos lugares? ¿Por qué ésa sí y todas las demás no? Algo tuvo que tener de especial ese movimiento de población para que fuese consignado en unos anales y el hecho de no proceder de los mismos sitios que los que eran habituales podría ser ese algo. Además, sigue sin aparecer por ningún lado esa Malacoria cántabra que, según razonas, tendría que ser una cabeza de distrito o un territorio relativamente amplio e importante (que cites la hipótesis de García González sobre la “Cora de Amaya”, más que endeble, cuando te has mostrado tan escrupuloso con otras del pelo me sorprende mucho, la verdad) y no tenemos ni rastro de ella. Las hipótesis alcarreña y “talamanquesa” al menos cuentan con sendos topónimos (que está por ver si surgen después de la expansión castellana por esas zonas o se mantienen desde antes de la invasión árabo-bereber, aunque tu objeción me parece muy razonable), mientras que aquí no tenemos ninguno que confrontarles.
      Y, para no alargarme mucho más, iré al grano: ni hubo "foramontanos" ni salieron de Mazcuerras (ni de ninguna otra localidad cántabra). Otra vez. Tal cual. Y para escribir eso no sé si hace falta ser muy listo o no, pero no hubo “foramontanos” (el propio nombre es un invento surgido de una mala traducción), ni salieron de Mazcuerras (el topónimo no tiene origen en una “Malacoria” y, además, de atravesar la Cordillera hacia el sur no llegarían a Castilla, sino a otro sitio) ni de ninguna otra localidad cántabra (si no existieron, sobra el resto). Hubo repobladores que salieron de Cantabria hacia el sur, por supuesto y yo nunca lo he negado (puedes incluirme en la lista, aunque no creo que pueda considerarme un historiador, al menos de momento). Pero de ahí a montarse una historieta como la que critica la entrada y hacer crecer un mito a partir de la nada, mezclando lo que sí que se sabe (y/o se intuye que pasó) con lo que le pareció a determinados autores que había pasado, va un trecho muy grande. Y no hablemos ya de las connotaciones político-nacionalistas de todo el asunto.
      Del “Cantabrum”, el “Labarum” y el Lábaru ya escribí mucho en tiempos en la red y no creo que te resulte muy complicado encontrar, perdida por ahí, alguna cosa. Sin ir más lejos, las traducciones de los textos latinos que me molesté en hacer entonces y que puse en el foro “Santillanu” han circulado por la red durante mucho tiempo, no siempre citando su origen. Ya dije entonces todo lo que tenía que decir sobre otro mito que, afortunadamente, está ya bastante superado: todo el mundo con cierto criterio sabe ya que el último es una creación reciente que pretendía recrear el primero y que éste y el segundo no son la misma cosa ni el uno la evolución del otro. Y, por supuesto, ya nadie dice en Cantabria que es “el estandarte más antiguo de la humanidad” ni sandeces semejantes. Y de Corocotta hay tan poco que decir (y otros ya lo han dicho mejor que yo) que ni me lo planteo.

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  10. Ante todo disculpas por mi penosa ortografía y si en mi primer mensaje me exprese con excesiva vehemencia.

    Cuando se escriben los anales castellanos primeros (reinado de Ramiro II) Castilla siendo puristas tampoco es la del Duero pues la linea del Duero es a partir de Simancas cuando se empieza a extender más al sur (si bien tenemos casos como Sepulveda o Sacramenia). El Poema de Fernán González es del siglo XIII y sin embargo nos dice: "Era Castilla la Vieja un puerto bien cerrado, Non habia mas entrada de un solo forado; Tovieron castellanos el puerto bien guardado, Porque de toda España eso hobo fincado." o "Entonces era Castiella un pequeño rincón, era de castellanos Montes de Oca mojón". Es decir, a mediados del siglo XIII ya pensaban que la primigenia Castilla era un pequeño rincón en las montañas. Que los anales sean de un siglo despues a los hechos no invalida que Castilla en esos tiempos no pasara mucho más alla del Ebro. Creo que si esta dando una noticia de repoblación, el redactor alejado un siglo de los hechos, tendria el conocimiento suficiente para saber no la extensión exacta de esa Castilla, pero si su situación al norte de lo que hoy es Burgos. Y yo me pregunto ¿si no sabia la situación de esa Castilla de los anales, como va a recordar la venida de unas gentes de un solo poblado de territorio musulman?... y es que tuvieron que venir en oleadas para recordar tal hecho magnifico que tuvo que plasmar en los anales. ¿Tanta población tenia ese poblado?. Luego resulta que esas "Malacueras" una no existia en epoca musulmana y la otra de existir tuvo una importancia tan nimia que solo aparece en la documentación una sola vez como granja donde se donan todas sus posesiones (huertas, viñas y tierras de cultivo y no cultivo...) y no vuelve a aparecer, siendo el caso tan sangrante que lo que he leido sobre la Villa y Tierra de Talamanca no aparece ni como despoblado!!!

    Cuando digo Castilla cántabrica obviamente me refiero a la del norte del Ebro, que se la pueda llamar en puridad cántabrica o no es algo menor y ya deje constancia que algunos valles se discute si formaban parte de esa Castilla, no solo el de Mena que citas (vease el de Losa por poner un ejemplo), que ya de paso te corroboro que el diploma es falso según toda la critica diplomatica si te refieres al del año 800 de Taranco y también falso si te refieres al de Losa del 872/62 algo que no invalida que fueran distintos.

    Ya sabia yo que traerias el diploma de San Miguel de Pedroso para intentar alargar la Castilla de esos tiempos más al sur. Que se fundara en la rioja burgalesa en el 750 en territorio de Oca una comunidad monastica femenina no quiere decir por añadidura que "Castilla" se extendiera hasta allí entre otras cosas por que sería curioso que esa zona fuera Castilla antes de que aparezca si quiera esa denominación!!!. De todas formas estaras conmigo que no es lo mismo un "territorium" que un condado, que el condado de Castilla se extendiera posteriormente por la zona de la Rioja burgalesa, no quiere decir que Castilla a mediados del siglo VIII que no consta documentalmente que estuviera organizada como territorio y mucho menos como condado (hay que esperar un siglo), se extendiera hasta allí.

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  11. Antes de Pedroso has citado solo a la ciudad de Burgos que se repuebla nada más y nada menos que en el 884 entre las pruebas a favor de que Castilla de esos tiempos estaba bien al norte, pero el caso es que lo de Burgos no es una prueba aislada ya que toda la documentación monastica y las crónicas que conocemos situan esa temprana Castilla en las actuales Merindades en la Castilla del Ebro y no en la del Duero. Pero que la Castilla primigenia del 814 era la de las Merindades no lo digo yo solo, lo digo repaldandome en todos los historiadores que he leido que te puedo asegurar que no son pocos, si vamos a crear nuevas teorias y a dudar de lo poco que podemos tener claro de esos tiempos y que parece haber consenso historiografico (al menos que yo sepa) apaga y vamonos.

    Unas pequeñas pinceladas de historia nos dicen que en el 884 no solo tenemos que se repuebla Burgos si no también Ubierna que esta mucho más al norte. En el 860 se puebla Amaya que no hace falta que diga donde esta. Por las crónicas sabemos que en el 882 el extremo y la entrada a Castilla estaba en Pancorbo (y no Pedroso que en linea recta esta mucho más al sur) y en Álava en Cellorigo, a su vez Munio Nuñez fortificaba Castrojeriz (estamos hablando del año 882) pero lo dejo desierto ya que aún no estaba suficientemente guarnecido. Esto por poner unos ejemplos, si buceamos en las crónicas musulmanas tenemos más de lo mismo, para entrar en el país lo hacían por "puerto" o "desfiladero" o atravesaban el Ebroo venian por el valle del Ebro que era el mejor camino de entrada y no por ahorrarse km. Con la documentación monastica tenemos lo mismo. Si quieres nos metemos en ello pero me parece que la cosa esta bastante clara.

    José Ángel la pregunta que me haces hablando de los desplazamientos de la actual Cantabria y la primitiva Castilla aduciendo que eran frecuentes: "¿por qué habría el cronista de recoger una de esas llegadas de gente desde esos lugares? ¿Por qué ésa sí y todas las demás no?"... es también aplicable a los desplazamientos sur-norte de mozarabes que no creo que fueran algo raro para la gente de la epoca, sin ir más lejos en mi anterior mensaje ya te hablaba de dos despoblados en la "Castilla del Duero" con nombre de Talamanca que además se debierón de poblar en ese mismo siglo X cuando se hace la crónica. Por otro lado que no conozcamos ningún sitio en la actual Cantabria con el nombre de Malacoria o cualquier variante no quiere decir que en la epoca no existiera y no tiene que ser precisamente cabeza de un distrito o territorio amplio pues perfectamente puede ser un valle que englobe varias entidades de población que por lo que sabemos por la documentación es como se artículaba en gran parte la actual Cantabria. ¿Donde esta la Primorias de la crónica de Alfonso III? te lo digo por que se especula mucho pero a día de hoy no tenemos ni puñetera idea de donde está y eso que al ser consignada en ese evento tendria que ser la hostia de conocida. Esto demuestra que hoy no conozcamos el nombre no significa que no existiera. Además no conoces ninguna Malacoria cantabra, pero tampoco la conoces madrileña o de la Alcarria, pues el nombre de esos lugares es "Malacuera" que aunque se parecen bastante no son lo mismo, los anales Toledanos primeros en la noticia citan en vez de Malacoria: Malacuera, pero he aqui que esos anales se redactaron en el siglo XIII, si los anales Castellanos Primeros alejados un siglo no saben la extensión de la primitiva Castilla imaginate los toledanos alejados 4 siglos como van a saber si Malacoria es lo mismo que Malacuera, además los Toledanos se redactaron tomando como fuente los Castellanos Primeros, de hay que los AC1 y los AC2 asignen como fecha el 814 y los Toledanos el 788!!! Por otro lado la teoria de la Cora de Amaya te la puse como ejemplo de teoria "para gustos" no como teoria a seguir, te puse esa como te pude poner la teoria que situa Malacoria en Morcuera.

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  12. Resumiendo. La Castilla a la que hace referencia los anales es la Castilla más montañosa, la Castilla del Ebro. Que los anales nos digan que son "montañeses" los que abandonen Malacoria y vengan a Castilla esta dejando bien claro que vienen de la montaña, y la Castilla de esos tiempos no es ningún paramo del Duero como dice José Manuel Pérez-Prendes, es mucho más montañosa que la de la Alcarria (que además se fundo posteriormente) y de la de Talamanca ya ni digamos. ¿que pudieron venir de la Sierra de la Demanda? si y de los Picos de Urbion o de los Pirineos, pero yo estoy con la mayor parte de los historiadores (donde no se incluye el hijo de Concha Espina) en que vinieron de la cornisa cántabrica peñas al Mar donde cierto documento espurio de Fistoles fechado por esa epoca ya habla de lugares "foras monte in Castella".

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  13. Me auto-corrijo. Indagando un poco sobre las Primorias he encontrado un documento que desconocia del año 834 donde la iglesia de Santa Eulalia y san Vicente de Triunico (Triongo concejo de Cangas de Onis) se situa en "territorio Primoriensi". Así pues conocemos uno de lo lugares que integran ese territorio también citado en la rebelión de Escipión y Sonna.

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    1. Sólo iba a hacer un par de comentarios para terminar mi parte en la discusión, pero me has dejado sin uno de ellos: el de Primorias (que, efectivamente, es la región del actual Oriente de Asturias en la que nace el reino también de Asturias y que, quizá por esa causa, tenga ese nombre).

      El otro era el de "Malacoria"-"Malacuera". Que el segundo deriva del primero es indudable (la "o" diptonga y la "i" se pierde después, esto último exactamente igual, por cierto, que en un topónimo mencionado en el documento de San Vicente de Fístoles que mencionas: "Mortaria", la actual "Mortera"). Es lo mismo que "Castella"-"Castilla" y a nadie se le ocurre dudar de que trata del mismo corónimo. En Cantabria no sólo no hay atestiguada ninguna Malacoria, sino que tampoco hay ninguna Malacuera. Así que, de momento y a falta de algún descubrimiento que lo cambie todo, mi opinión en ese sentido no cambia: no sé de dónde salieron esos "montañeses" (que no "foramontanos", que ésos, insisto, no salieron de ninguna parte) que a comienzos del siglo IX llegaron a Castilla y cuyo viaje quedó reflejado en los Anales Castellanos Primeros. Puede que de la zona atlántica de la Península (Cantabria, Las Encartaciones) o puede que no. Lo que sí sé es que ni salieron de Mazcuerras ni dieron origen a "esa cosa inmensa e indestructible que se llama España" (por ser precisamente tan grande, España tiene muchos y muy variados "orígenes").

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  14. Por si os sirve en este artículo expongo todas las hipótesis existentes sobre este tema de los foramontanos aprovechando el 1200 aniversario: http://www.condadodecastilla.es/blog/1200-anos-de-los-foramontanos

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    1. Un resumen muy completo (y un último párrafo que suscribo). Gracias por enlazarlo aquí.

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  15. No si conociaís lo siguiente. Es de Pedro de Jusue, de 1957, y fue publicado en la Revista Altamira. Empieza en la página 27 de la revista original.

    http://centrodeestudiosmontaneses.com/wp-content/uploads/2015/01/Altamira1957.pdf

    "Notas sobre geografía histórica. Los foramontanos, Malacoria y la Cordillera Cantábrica".

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    1. Pues más allá de las referencias de otros no, la verdad. Muchas gracias por el enlace.
      No lo he leído con calma pero en el repaso por encima que le he dado he visto que se pasa por el forro (con una explicación más que endeble: que el latín de la época era muy malo, más o menos) el hecho de que no ponga "foramontani" por ninguna parte, sino " [exierunt] foras montani". Y también que hace la misma enrevesada interpretación de esos "foramontanos" que también hizo Glez. Echegaray (quizá siguiéndole): que eran los que vivían al norte de la meseta, refugiados en la cornisa y vueltos a bajar a su presunto solar originario.
      En cualquier caso, me lo volveré a leer con más calma, pero me temo que no aporta nada novedoso al debate.

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  16. Tienes razón. En mi caso también lo había leído muy por encima, pero debí interpretar algo mal porque creí leer que no estaba de acuerdo con lo de los "foramontanos" pero ya veo que en sus conclusiones lo acepta claramente. Cierto es que no aporta nada nuevo, cómo bien dices.

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  17. Es obvio que el idioma castellano primitivo, aunque derivado del llamado latin vulgar, no tiene relación con el idioma asturiano, que era el idioma hablado hasta no hace mucho en la provincia de Santander, un idioma que se hablaba desde la vertiente norte de la cordillera cantabrica hasta el mar y desde Galicia hasta el Nervion. Con el que está claramente relacionado el llamado idioma castellano es con el "mas antiguo" "romance navarro", lo que es logico: era mas facil colonizar la "castilla primitiva" desde Alava -entonces area navarra- que desde "la provincia de Santander", al otro lado de las montañas. Es claro que el "idioma castellano" tiene sonidos "navarros" y no "asturianos", por lo que en buena logica, al idioma castellano en realidad habria que llamarlo "romance navarro" o "variedad del alto Ebro" del "romance navarro" J Anaya

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    1. Yo creo que el tema lingüístico es muy complicado y que el castellano surge en una zona de influencias variopintas, con el romance navarro (o navarro-riojano) por un lado, el vascuence por otro y el astur-leonés por el que queda. La Castilla primitiva está íntimamente ligada a Álava, es cierto, y, de hecho, las fuentes cordobesas más antiguas casi siempre las mencionan juntas (Álava y al-Qila), pero para la época de los no-foramontanos (814) ambos territorios están en la órbita asturiana y no navarra (aunque los habitantes de Álava fuesen vascones). En cualquier caso, la llegada de gentes al solar de la primitiva Castilla no es unidireccional, como pretenden algunos, y no se limita al cruce de la cordillera desde el norte. Como bien dices, también llegan vascones de Álava (y no sólo a la Castilla Vétula, sino incluso más a occidente, como manifiesta la toponimia) y también grupos de "mozárabes" desde el sur. Y siempre sin perder de vista que, pese a la larga tradición que sostiene lo contrario, esas tierras nunca se despoblaron completamente y contaban con sus propios moradores "autóctonos".

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  18. Mal servicio hace José Ángel Hierro al pensamiento científico, del que él debería ser devoto seguidor. Porque don José Ángel debe saber (aunque lo desdeñe quién sabe por qué) que una hipótesis es una suposición aceptable basada en datos y evidencias. Naturalmente, las hipótesis pueden ser rebatidas, y deben ser sometidas al análisis crítico, pero para que el desmentido sea tomado en serio, ha de hacerse con un poco más de rigor y escrúpulo que el que Hierro muestra aquí, apoyándose en las meras anécdotas de una “s” y una fantasiosa etimología.

    Si Hierro se decidiese a ser un poco más riguroso y a no tomarnos por bobos, reconocería (para ello suponemos que ha leído la obra de De la Serna) que ni Victor de la Serna –que nunca pretendió ser doctor de nada- ni nadie ha propuesto nunca una traducción diferente a la de “fuera de las montañas”, y que ni De la Serna ni nadie ha sentenciado que los colonos salieran de un pueblo concreto. Debería aceptar además que la tesis de los foramontanos (o como quiera llamárselos), o los colonos que salieron de las montañas cántabras para repoblar los yermos mesetarios (pretendidamente yermos, sí, mientras Hierro no demuestre lo contrario) está aceptada, como demuestra la nutridísima bibliografía existente al respecto, por todos los historiadores de prestigio … menos por Hierro, cuyo prestigio ¡ay! tendrá que fundamentar con algo diferente a este proyecto de semiopúsculo.

    Si a Hierro le placen más denominaciones como fugamontanos, escapistas montunos, o montañeses volantes, es cosa suya, pero le invito a que proponga denominaciones que crea más adecuadas, además de indicar cuáles fueron las bases de partida de los colonos, si es que cree que tales existieron. Y si lo que Hierro quiere es demostrar que la tesis de los foramontanos no es más que una patraña, debería hacerlo con evidencias y datos que lo demuestren, no con la ridícula anécdota de dos sustantivos. Evidencias y datos que brillan por su ausencia en estas poco más de 30 líneas.

    A la espera quedamos de que así haga Hierro. Mientras tanto, esto quedará como un articulillo montaraz sin otra cualidad que la “dar la nota” (desafinada). Esa es la verdad, y aunque le pese a José Ángel, ya iba siendo hora de decirlo, la verdad.

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    1. La "s" no es una "anécdota", ni mucho menos: es una letra que está en el texto original, que forma parte de la palabra FORAS, y que a la hora de traducir "exierunt FORAS montani", no debe ser eliminada. Eso es lo que hace Hierro, traducir correctamente un texto en latín. Hacer lo contrario, obviar la presencia de la "s", sería manipular lo que dice la fuente original. No entiendo cómo se le puede negar rigor y escrúpulo a Hierro, y por qué razón se le ocurre a usted afirmar que con ello hace "mal servicio" al "pensamiento científico".

      Ahora que si lo que usted entiende por "pensamiento científico" es ir eliminando letras de las fuentes originales para poder plantear "suposiciones aceptables", tiene usted un concepto muy "sui generis" del oficio del científico… y también de lo que es "aceptable" entre científicos.

      En lo que se refiere a Víctor de la Serna, es usted, y no Hierro, quien desconoce su obra y lo que aquel escribió sobre los "foramontanos". Lea o relea, tanto da.

      Me ahorro mi parecer sobre la impresión general que me producen sus injustas valoraciones sobre el trabajo de José Ángel Hierro (su frase "articulillo montaraz sin otra cualidad que "dar la nota" (desafinada)" dice más de la falta de fundamento de su crítica que del texto del autor). No creo que Hierro esté tomando a nadie por "bobo". Al contrario, creo que está ofreciendo respeto a sus lectores socializando sus conocimientos y estableciendo un diálogo muy interesante con aquellos que le plantean críticas desde el conocimiento. No sé si todos los lectores de este blog le incluiríamos a usted entre estos últimos.



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    2. 21:07:00

      Creo que vd no ha entendido lo que quería decir, y asumiré mi parte de culpa por no haber explicado mejor lo que pensé era sencillo. Si escribo que he puesto la vaca en el coche para cargar las maletas, demuestro mis limitaciones ortográficas, lo que no es normal es que se me diga que miento, pues los bóvidos artiodáctilos de cabeza armada de dos cuernos no se pueden poner en un coche para transportar maletas.
      Dejemos aparte los albures de la paleografía y las transcripciones "a oído" del latín bajo, ¿discutimos si debiera decirse "forasmontano" en vez de "foramontano"? Pero es que además, en "Nuevo viaje de España" se transcribe la cita cabalmente como "foras montani". Discusión ridícula, pues se entiende bien que se trata sólo de un nombre con el que De la Serna y otros antes y después de él se refieren a los colonos montañeses que salieron de los montes (si fuesen llaneros habrían salido del llano) del cronicón. ¿Entiende vd la anécdota que supone que a los "montani de Malacoria" se les llame "foramontanos", en vez de cualquier otra forma más o menos caprichosamente elegida?
      Pues lleguemos a la segunda anécdota: ¿Se refería el cronicón a las Corias ovetenses, al Cuera de la Peñamelleras, a la mata de Coria de Rábago, a las Morcueras de los Obarenes o riojanas, o al Escudo de Cabuérniga y la Hoz de Santa Lucía en Mazcuerras? Pues dilucidarlo se me antoja ardua tarea con pocas garantías de éxito.
      Lo que no es anecdótico es que es el éxodo mesetario hacia el refugio cántabro es aceptado por toda la historiografía autorizada. Que el núcleo lebaniego permaneció relativamente seguro mientras que las aceifas arrasaban León y Álava a mediados del XIX. Y que en el reflujo repoblador, fue vía muy principal la que comunicaba ese núcleo con la Meseta, remontando el Saja por la Hoz de Santa Lucía, cruzando Campoo y bajando desde la cordillera Cantábrica por Somahoz , Brañosera y la Pernía. ¿Que hubo otras de gran trascendencia? seguro, pero señálese el cuerpo documental, testimonial y probatorio oportuno para evaluar su importancia, comparándola con la citada.
      La historia de los "foramontanos" no se apoya únicamente en una cita de una fuente documental altomedieval castellana. Se apoya, justifica y explica por la interprentación de multitud de citas, indicios, evidencias y pruebas señaladas por autores cuyo rigor admite pocas dudas. Así que sí hubo foramontanos que partieron o pasaron por Mazcuerras.
      Y no es De la Serna quien lo haya probado, pero a pesar del desdén con que Hierro le trata -algo más fue que un periodista hijo de Concha Espina- sí parece que entendió cómo se formó "esa cosa inmensa e indestructible que llamamos España", palabras que con una enjundia que supera el tono épico, poético y grandilocuente. Pero eso es otra historia.

      Aceptaré que Vd no me incluya entre los lectores "que plantean críticas desde el conocimiento"... bien, podré soportarlo, igual que comprendo que hay bobos a los que cualquier bobada le parece una interesante socialización del conocimiento. Sepa que el respeto que tengo al autor de este hilo y el aprecio que tengo por su obra, no le dispensan de que en un mal momento pueda producir un articulillo frívolo y montaraz; nadie se salva de eso, y entienda que se corre el riesgo de una respuesta consecuente. Pero hágame caso, no pierda el tiempo elucubrando sobre mis conocimientos, olvídese del ridículo e infantil "es usted quien no sabe", y argumente y razone. Ahórreme, por favor, el tedio de seguir discutiendo sobre la anécdota de un nombre. En la nota preliminar del "nuevo viaje" encontrará alguna explicación al respecto, avalada por mindundis como Gómez-Moreno, Moxó, Sánchez Albornoz, Pérez de Urbel, Menéndez Pidal, García de Cortázar, Díez Herrera, Pedro de Jusué, o Valdeavellano; seguro que le suena más de uno. Y en la "Advertencia del autor" encontrará una clarividente premonición que viene aquí como anillo al dedo. Páselo bien.

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    3. Le he entendido perfectamente, pero su argumento me parece muy débil: "baca" y "vaca" son palabras muy corrientes en el castellano actual, y transcribirlas con ortografía variable en la "b" y la "v" no refleja un problema "de oído" de quien escriba o transcriba, ya que la expresión fonética de las dos es idéntica. Por el contrario, "foramontanos", de ser algo distinto de una palabra que surge de la injustificable eliminación de una S que está en los textos medievales, sería una suerte de hápax. Tanto da si se dice "forasmontanos". En algún momento habría que considerar que en los ACI está escrito separando las dos palabras, y que en los ACII, cuando se escribe juntando las dos palabras, no se elimina la S. Eso no es una "anécdota", sobre todo si se tiene en cuenta el texto de los ATTI. Por otro lado, no sé qué clase de problema de oído se le puede atribuir a un escritor de esa época a la hora de escribir dos palabras como "fuera" y "montañeses". Todo esto lo explica muy bien José Manuel Pérez-Prendes, que es Doctor Honoris Causa por la Universidad Carlos III -y esto lo añado porque veo que le cuesta captar un argumento sensato cuando quien lo expresa no tiene, a su parecer, ese no-sé-qué al que usted llama "prestigio".

      En ningún momento Hierro trata a Víctor de la Serna con desdén. Se refiere a él, textualmente, como "el periodista, hijo de la escritora Concha Espina". Es bastante probable que la ausencia de los epítetos que recibía en vida le produzca a usted cierta nostalgia, pero en 2015, para ubicarlo en una discusión de este tipo, basta con decir Víctor de la Serna, periodista, como también bastaría con decir Carmen Díez Herrera, historiadora o José Ángel García de Cortázar, historiador. Lo que importa es el análisis del discurso. En un debate científico, todas las voces han de tenerse en la misma consideración, y todos los argumentos deben cuestionarse con idéntico respeto, sobre todo hacia la persona que los formula y hacia su trabajo: hay una parte de retórica "magister dixit" en sus intervenciones que ni le resta fuerza a los argumentos de Hierro ni se los suma a los de, pongamos por ejemplo, Sánchez Albornoz o Pérez de Urbel. Esa parte de su discurso, y otra de la que le hablaré brevemente a continuación, tan sólo le retrata a usted. Y en ese retrato no creo que salga muy favorecido ante los ojos de los lectores más aficionados a la historia de Cantabria que al insulto fácil y a los antiguos modos.

      Por último le diré que no suelo perder el tiempo con las personas que insultan a sus interlocutores pensando que con ello quizá refuerzan de algún modo sus argumentos. Ni Hierro tomaba a sus lectores por "bobos" (y hará bien, que en la viña del señor hay más sinvergüenzas que bobos), ni Hierro escribe "bobadas", ni yo soy un "bobo" por pensar que lo que publica en este blog es una "interesante socialización del conocimiento". Tampoco Hierro ha obtenido una "respuesta consecuente"; a lo sumo una colecta de lugares comunes y varias descalificaciones personales que no aportan nada al debate científico. Mi "es usted quien no sabe" dista mucho de ser ridículo e infantil. Víctor de la Serna escribió sobre esta cuestión en varios textos, y parece que usted cita únicamente aquellos que le convienen. Insisto: lea y relea.

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  19. Y por cierto, el "pese la larga tradición que sostiene lo contrario, esas tierras nunca se despoblaron completamente y contaban con sus propios moradores "autóctonos", le pesará quienes hayan inventado y mantengan esa "tradición", porque que yo sepa, ningún autor serio se ha atrevido a afirmar que existiese una completa despoblación. Sí que parece que hubo un éxodo de cristianos y mozárabes de norte a sur, abandonando masivamente (que no es lo mismo que completamente) los territorios en los que se les hizo insoportable la presión sarracena. Me parece que vd se hace un lío con acontecimientos, fechas y direcciones. Seguro que hubo algún mozárabe que intentó escapar de las persecuciomes islamistas en las medinas, para sufrir las aceifas del norte de la Meseta. Pero me da que los más listos y afortunados (que debieron ser mayoría) pusieron más tierra y montes de por medio, hasta donde las razias eran más raras y en donde podían defenderse.

    No parece que fuesen los vascones los más molestados por los invasores, sino que hicieron bastantes buenas migas... ahora, quizá pueda y quiera vd explicarnos cuándo y por qué llegaron los Basconcillos al Tozo o a Valdivia.

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    1. El problema para Ud. (que creo que es quien realmente se lía con fechas, sucesos y gentes) es que lo de que la repoblación no fue unidireccional y que el peso de gentes llegadas del sur fue muy importante no lo digo yo: lo dicen las propias fuentes de la época. Un muy buen ejemplo, en la Crónica de Alfonso III, versión Rotense, cuando habla del primer gran impulso repoblador del Reino de Asturias al sur de la Cordillera (Ordoño I, ca. 850):

      “Ciuitates ab antiquitus desertas, id est, Legionem, Astoricam, Tudem et Amagiam Patriciam muris circumdedit, portas in altitudinem posuit , POPULO PARTIM EX SUIS, PARTIM EX SPANIA ADUENIENTIBUS impleuit.” [Crónica Rotense, 25]

      “Amuralló ciudades desiertas desde hacía mucho tiempo, como León, Astorga, Tuy y Amaya Patricia, les puso grandes puertas y las llenó con habitantes, en parte de su propia gente, en parte llegados de Spania”

      Está más que claro que esas antiguas ciudades romano-visigodas (que van a ser los centros sobre los que pivote la ocupación efectiva del territorio por los asturianos, bajo la supervisión de los condes designados por el propio rey de Oviedo) se pueblan, más o menos “fifty-fifty”, con gentes llegadas del norte (Reino de Asturias) y gentes llegadas del Sur (Spania = al-Andalus). Ahí tiene a esos “mozárabes” (según su criterio, no muy listos y con mala suerte), en fecha tan temprana como mediados del siglo IX y en número más que apreciable, contribuyendo en gran medida a poblar esas ciudades abandonadas. Quizá eso se compadezca poco con todo el rollo de la “raíz de España” y de esa construcción de Castilla sólo desde el norte y demás, pero es lo que hay. Y no es el único testimonio, que conste. Hay varios. Y algunos tan buenos como éste o más.

      Y otro tanto puede decirse para lo de la continuidad en el hábitat (cierto que menor, desestructurado y lejos de parecerse siquiera a lo que fue en siglos anteriores), con la arqueología contando una historia muy distinta a la clásica (El Castellar de Villajimena, Santa Cruz de Valdezate y demás). Y sí: sí ha habido prestigiosos historiadores que han sostenido (y sostienen) una despoblación total (o casi) del Valle del Duero a partir de mediados del siglo VII (el famoso “desierto estratégico” creado por Alfonso I y su hermano Fruela). Claudio Sánchez Albornoz y Armando Besga Marroquín jalonan la lista (seguro que hay más más recientes, pero Besga me parece un referente ineludible, y no sólo por este asunto). Y es la versión que, al menos hasta que yo estudié, se imponía en libros de texto y manuales de todo tipo y condición. Así que no coja Ud. el rábano por las hojas y no enrede: dije lo que dije y lo mantengo. Y para ello le cito fuentes documentales de la época y un par de yacimientos arqueológicos excavados en los últimos 40 o 50 años (que ya es bastante más de lo que pone Ud. encima de la mesa en esta discusión). Hay más, pero me da mucha pereza ponerme a buscarlos, la verdad.

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  20. Al Anónimo del 16 de Agosto a las 14:48

    Que quien se presenta como adalid del pensamiento científico limite su argumentación a varios “ad hominem”, mucha “autoridad” y algo de “hombre de paja” (y no aporte ni un solo argumento y falsee las citas, como demostraré más abajo) resulta ciertamente chocante, la verdad. Que me gaste el nombre y/o apellido (9 menciones en poco más de 20 líneas) alguien que ni siquiera ha elegido un nick o pseudónimo para identificarse, curioso (quizá nos conozcamos, quizá no). De firmar con nombre y apellido, ni hablamos, por supuesto. No seré yo quien le afee ese aspecto, aunque reconocerá que dice mucho de uno. Pero en fin, allá cada cual. Voy a responderle (como hago siempre), aunque le remito a otro futuro proyecto de semiopúsculo agreste y montaraz que se publicará en este medio a no mucho tardar. Tiene fecha de salida fijada hace casi un año y, como comprenderá, eso no va a cambiar por su airada irrupción en el blog.

    Yendo al lío, creo que hay que tener un cuajo enorme para soltar, así como las suelta (con gran alegría) perlas como éstas: “que ni Victor de la Serna –que nunca pretendió ser doctor de nada- ni nadie ha propuesto nunca una traducción diferente a la de “fuera de las montañas”, y que ni De la Serna ni nadie ha sentenciado que los colonos salieran de un pueblo concreto” o “Pero es que además, en "Nuevo viaje de España" se transcribe la cita cabalmente como "foras montani"(ésta está sacada de su respuesta a mi también anónimo defensor, si me permite la licencia); cuando un vistazo rápido no sólo al libro que cita (en mi caso, manejo la reedición de 1998) sino al artículo original publicado en el diario ABC el 23 de Abril de 1953 (benditas hemerotecas digitales) permite comprobar que no es, ni por asomo, así. O escribe Ud. de memoria (o de oídas) o falta a la verdad, una de dos (o de tres). Yo prefiero pensar que se trata de lo primero, pero sólo Ud. sabrá cuál es la respuesta correcta. En cualquier caso y ya que, por desgracia, en los comentarios no pueden introducirse imágenes, paso a transcribir literalmente algunas de las afirmaciones de Víctor de la Serna (esas que Ud. dice, para pasmo de cualquier lector de su libro y artículo, que nunca hizo):

    “Que esto es Malacoria: el lugar del que partió el primer movimiento repoblador de Castilla, cuando Castilla era las arrasadas Vardulias, constituirá para los escrupulosos historiadores que andan a la busca de tan sagrado lugar hace treinta o cuarenta años, una atrevida afirmación de un ligero periodista. Sin embargo, querido lector, yo te aseguro que el actual Concejo de Mazcuerras, donde me hallo para servirte, es la Malacoria en que un día, a toque de bígaro (esa trompa rústica y como de carne en la que está encerrada la música del mar), se puso en marcha con sus azadas y sus arados, sus vacas rubias de cornamenta de lira, sus rezos y su tosco romance ladino, esa “gente fortísima de España” que todavía está en marcha por el ancho mundo”

    “Y con la mañanita continuaré el camino de los foramontanos, es decir, de los hombres que partieron de Malacoria a toque de bígaro y echaron en Castilla el primer ancla de una navegación por el mundo que no queremos terminar.”

    “Por aquí pasaron “ellos” con su romance, entonando los salmos de la paz y del trabajo, con una invencible voluntad de poblar y poblar… Salieron así “fuera de las montañas”. “Exierunt foramontani de Malacoria”

    Callado está dicho.

    (sigue)

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  21. (sigue)

    Y llegando un poco más allá, me va a permitir que también le diga que, o no se ha leído con detenimiento (y sin ofuscación) esas poco más de 30 líneas que tanto le irritan o, lo que es peor, no se ha enterado de nada. Resulta cansino tener que repetir lo mismo una y otra vez (véanse los comentarios anteriores), pero en ningún momento he dicho que no hubiera repoblaciones en sentido N-S en la Alta Edad Media. Al contrario, contrapongo esas repoblaciones bien documentadas (y cito como ejemplo lo de Brañosera, aunque hoy no sería tan generoso en el calificativo y pondría –y pondré- en duda más de un aspecto relacionado con ello) con el camelo éste de los Foramontanos y Malacoria-Mazcuerras. E insisto: ni hay Foramontanos en los ACP (la base y el origen de todo el asunto) ni Mazcuerras pudo llamarse nunca Malacoria. Así de simple. Ud puede llamar a los protagonistas del texto como le plazca (foramontanos, colonos, licántropos o corredores de fondo), pero su nombre es “Montani”, o lo que es lo mismo, Montañeses.

    Y esa es la verdad, la diga Agamenón, su porquero o mi vecina del cuarto (muy maja, por cierto). Si a mí me toca hacer aquí de porquero (sin prestigio, queriendo llamar la atención y demás), lo haré sin problema. Ni se me caen los anillos ni me importa mancharme, esté Ud seguro de ello. Lo que no voy a hacer es quedarme callado, mirando tranquilamente cómo intentan que nos traguemos este mondongo (que diría, una vez más, Lisa Simpson).

    No sé si será su caso, pero hay, a estas alturas, bastante gente que lo ha apostado todo al asunto éste de la Ruta de los Foramontanos (ésa que sale de Mazcuerras y llega a Brañosera y más allá y aparece reflejada en los Anales Castellanos Primeros y Segundos y es la Raíz de España y es “el segundo camino en importancia en la historia de España después del de Santiago” y va a regar la comarca de fondos europeos y dinero del turismo y tal y cual). Han comprometido en esa aventura su prestigio (qué suerte, ellos que lo tienen), su buen nombre e incluso, en algunos casos, su ética profesional. Ellos sabrán por qué y cómo lo han hecho, pero se equivocan. Y han tenido mucho tiempo desde que, de la mejor de las maneras, se les avisó del error que estaban a punto de cometer (por si resulta que no obraban de mala fe y sólo estaban confundidos). Así que ahora, cuando ya no hay tiempo para echarse atrás y rectificar (con cambiar el nombre de la ruta y dar una explicación seria y rigurosa hubiera bastado), toca tirar de garrote para sacudir al que pone en solfa el tema. Y toca enredar. Enredar y dar vueltas sin ir a la raíz del tema, porque es en esa raíz (“Exierunt foras Montani de Malacoria et venerunt ad Castella” = “Abandonaron los Montañeses Malacoria y vinieron a Castilla”) donde se acaban viendo las vergüenzas de cada cual. Y el interés desmedido de algunos por embarrar el campo, simular faltas y presionar al árbitro.

    Si a Ud. le place podemos hablar de repoblaciones, poblaciones, movimientos de gentes y pertechos, razzias, aceifas, mozárabes, vascones y lo que se tercie. Pero en otro sitio y al hilo de otras cosas. Aquí hablamos de los Anales Castellanos Primeros, de los Foramontanos y de su ruta. Si tiene algo que aportar, bienvenido. Si no, también, pero menos.

    Y ya para acabar, ¿sería tan amable de sustentar esta afirmación “Y que en el reflujo repoblador, fue vía muy principal la que comunicaba ese núcleo con la Meseta, remontando el Saja por la Hoz de Santa Lucía, cruzando Campoo y bajando desde la cordillera Cantábrica por Somahoz , Brañosera y la Pernía”, a ser posible con rigor, escrúpulo, evidencias y datos?

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  22. Déjeme aclarar unas cosillas:
    1ª No recurro a las descalificación ad hominem, me confunde con su empeñado y también anónimo defensor. Decir que su articulillo es un proyecto de semiopúsculo montaraz y frívolo, no es igual que decir que es vd un personajillo montaraz y frívolo, cosa que ni he escrito ni creo. ¿No será vd el ofuscado por haberle sentado mal la crítica?
    2º No falseo citas ni miento más de lo que vd pueda hacer. Dije: "en "Nuevo viaje de España" se transcribe la cita cabalmente como "foras montani". Pg 20 de la citada, nota preliminar de A. de la Serna: "en dichos anales, o narración de sucesos por años, aparecía la siguiente anotación en latín: "In era DCCCLII exierunt foras montani …" No necesito recurrir a mi memoria ni a la hemeroteca, tengo el libro en mis manos, y sé distinguir entre un artículo científico y uno de viajes. Si tras leerlo, especialmente su nota preliminar (temo que no pueda encontrarla en la hemeroteca digital) sigue agarrándose a una licencia literaria para insistir con lo del "camelo", no hará más que darme la razón.
    Y si tiene oportunidad, leerá que dice que "la tesis de Victor de la Serna ha sido impugnada, calificándola de ingenioso atrevimiento periodístico"; su el reloj de "ya iba siendo hora" atrasa bastante.
    3º No dije que el "peso de gentes llegadas del sur" no fuera muy importante. Creo que la primera masa migratoria viajó en sentido S-N, para posteriormente realizar un movimiento inverso. No me cabe duda de que vd sospecha que la población de "asturianos autóctonos" del VIII era insuficiente para repoblar la meseta. Sospecho yo también que la mayor parte del aluvión N-S estaba compuesto por "gentes de Spania". ¿Que además se produjo un flujo simultáneo en los dos sentidos? pues ya contesté a eso... demuestre su importancia cuantitativa y cualitativa, hasta entonces no cuela su "fifty-fifty".
    De los desiertos, estoy seguro que Albornoz sabía que hasta en el Sáhara hay vida. Y vd también lo sabía, con los libros de texto le imponían. ¿Qué tamaño e importancia tenía esa población? espero tenga la ocasión de estudiar y responder, pero su mera alusión a los "territorios (pretendidamente) yermos" sí es un intento de enredar y quedarse con las hojas del rábano.
    4º Como "le da mucha pereza", me pide vd el rigor, escrúpulo, evidencias, y datos que yo antes le había reclamado. No pida que haga yo su trabajo, recuerde que es vd el que ha publicado esto, desmintiendo estudios que parecen bastante sólidos y no basados únicamente en una breve nota en un anal. Por ejemplo, sírvase apuntar:
    Pérez de Urbel. Historia de España, M. Pidal. Cap IV, nota 16. El condado de Castilla. Vol I pg 104
    Sánchez Albornoz. El reino de Asturias. Vol II, pg 665.
    Moxó. Repoblación y sociedad en la España cristiana medieval", pg 67.
    García Guinea. El románico en Santander, Vol 1, pg 15
    Al fin, termina por reconocer implícitamente que todo este rollo tiene como único objeto mostrar su convicción de que "ni hay Foramontanos en los ACP […] ni Mazcuerras pudo llamarse nunca Malacoria […] su nombre es “Montani”, o lo que es lo mismo, Montañeses". Pues hasta ahí, podría darle casi toda la razón.
    Pero ahí no se queda, y con esa anécdota como simple base afirma groseramente que los llamados foramontanos ni existieron, ni pasaron por donde se dice que pasaron. Es decir, la prueba del mondongo, camelo y timo que vd denuncia, es que a un tal Gómez-Moreno se le ocurrió llamar foramontanos a unos que exierunt foras montani. Y de paso, deja por timadores a unos cuantos. Eso, apreciado J. A., sí es tener cuajo… y clinker.
    Gracias por su bienvenida, seguiré con interés sus investigaciones arqueológicas (no así con esta ocurrencia suya, que de investigación tiene muy poco, y ya no da más de sí), especialmente las referidas a los restos visigodos del sector cántabro, para las que le deseo sinceramente más éxito y fortuna que la que ha tenido con estas líneas.

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    1. Pues sus explicaciones, para variar, no me sirven de mucho. Y como estoy seguro de que volveremos a “encontrarnos” a no mucho tardar y no me apetece repetir una y otra vez las mismas razones y argumentos, no voy a entrar (otra vez) en los porqués concretos y lo voy a dejar aquí. A estas alturas del intercambio de comentarios creo que los lectores (si es que realmente hay alguno que esté siguiendo la discusión) han tenido la oportunidad de hacerse una idea de lo que dice (y cómo lo dice) cada uno. Y también creo que son lo bastante perspicaces y leídos como para sacar sus propias conclusiones, sean éstas las que sean.

      Sólo déjeme hacer una aclaración a la segunda de las suyas para insistir en que no dice la verdad (como con el resto de sus afirmaciones sobre qué decía o dejaba de decir Víctor de la Serna en su libro) cuando sostiene (y no enmienda) que “en Nuevo viaje de España se transcribe la cita cabalmente como “foras montani;” y cuando lo justifica con la referencia a la nota preliminar de A. de la Serna. Eso no es que sea una media verdad, es aún peor: es la mitad de 2/5 de la verdad, porque esa nota preliminar no acompaña a todas las ediciones del libro, sino sólo a las 2 últimas. Que no forme parte del texto original de la obra y que no fuese redactada por Víctor de la Serna en 1953-55 sino por uno de sus hijos en 1998 se ve que para Ud. carece de importancia. Cuando afirma Ud. que en el libro se “transcribe la cita cabalmente” de esa manera demuestra una falta absoluta de ese rigor que pide a los demás. ¿Es válida esa afirmación para la primera edición? ¿Y para la segunda o la tercera? No, así de sencillo. Y lo mejor de todo es que, como ya le demostré, el autor del libro (que tengo y manejo, aunque Ud. insinúe que no, no sé con qué intención), y no sus prologuistas o vindicadores, transcribió la frase de la siguiente manera: “exierunt foramontani de Malacoria” (porque de no hacerlo así, no podía sacar a pasear a sus “Foramontanos” de ninguna parte y hacia ningún lugar), le guste o no. Y es lo que hay. Decir lo que Ud. dijo acerca de esa transcripción y de su presencia o no en la obra es lo mismo que atribuir al texto de cualquier libro alguna frase, expresión o comentario de las notas al pie o de los estudios preliminares en una edición crítica. Y eso, convendrá conmigo, no es serio. El intento de A. de la Serna por justificar a su padre es digno de elogio, visto desde el punto de vista del amor filial, pero nada más. Y deja muy claro, para quien no esté cegado por sabe dios qué razones, que él mismo se dio cuenta, como persona culta e inteligente que seguro era, de que el asunto hacía aguas desde el principio. Y que le tocó tirar de “autoridad” para ello, porque, con el texto de los ACP (donde nace todo este asunto) en la mano, no había manera.

      Y ya para terminar, le gradezco sus buenos deseos en mis otras investigaciones. La verdad es que, cuando leo ese tipo de cosas de Ud. después de su primer comentario, no puedo evitar pensar en Philip Seymour Hoffman en una escena mítica (al menos para mí y mis amigos) de “Happiness”. Sólo por recordarla, habrá merecido la pena esta discusión. En cualquier caso, daré por hecho que son sinceros. Por desgracia (para Ud. y para otros), también voy a seguir insistiendo en este tema. Es lo que pasa cuando se está absolutamente convencido de que se tiene razón.

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    2. Si quiere explicar vd por qué lo que escribo le recuerda a un pajillero pervertido, no se corte, que es su blog, y aunque me temo que poco va a tener que ver con el asunto en cuestión, puede que no desentone con la línea argumental de su película foramontana.

      Hablando de medias verdades, resulta que no digo la verdad, porque no tengo en cuenta las primeras ediciones... supongo que eso le convierte a vd no menos faltón a la verdad que yo mismo, cuando no tiene en cuenta las últimas. Yo tenía la impresión de que las últimas ediciones de una obra sirven, además de para vender más, para mejorar las primeras. Pues tenga vd cuidado con lo que publica, no sea que si tiene oportunidad de reeditarlo, nadie haga caso de lo que añadió o eliminó posteriormente.

      Buen intento el de aludir al parentesco entre un prologuista y el autor. Sí, reconozco que al principio, uno se escama, pero se espera de alguien al que le disgustan las descalificaciones ad hominem, sea capaz de superar su prejuicio y juzgue el valor de lo que se dice antes que el de quién lo dice. Si así hiciere, se percataría de que no fue Victor de la Serna quien "dio vida" al término foramontano (en un sencillo artículo de viajes), sino Gómez Moreno en 1917, como Pérez Prendes reconoce. Supongo que cuando afirmó lo de "dar vida", se le quedaron trasconejadas esas líneas del discurso que vd mismo cita. Discurso, por cierto, bastante más prudente y fundado que el suyo, José Ángel, en el que no se atreve su autor a sentenciar lo que vd pontifica.

      Lo cierto, sr Hierro,es que en su escrito ha renunciado a explicar por qué está absolutamente convencido de que los foramontanos no existieron, recurriendo a argumentos de cierta solidez, y ha preferido limitarse a constatar que en el breve apunte de los anales sólo se dice que unos montañeses salieron de Malacoria. Es un poco frustrante, porque podía haber aportado datos como el desarrollo geográfico y cronológico de la arquitectura mozárabe, o asturiana, o cartas fundacionales y pueblas, o ¡qué se yo! vd es el experto y seguro que se le ocurren otras muchas cosas interesantes. Quizá se anime en el futuro, que nunca es tarde si la dicha es buena, pero de momento, nos quedaremos con su "absoluto convencimiento". Pero recuerde que las convicciones absolutas y la razón no suelen llevarse bien.

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