29 dic. 2012

Exploración en profundidad (1)

Por motivos ajenos a nuestra voluntad, este año la actuación arqueológica en Riocueva durante 2012 ha quedado reducida a una simple prospección de superficie de algunas zonas de la cueva que aún no habíamos visitado. La exploración, en la que han participado Helena Paredes y Rafael Bolado, además de los codirectores del proyecto, se ha centrado en la parte final de la "Galería Campamento" y en el tramo inicial de la "Galería Stop".

Ofrecemos aquí un avance en forma de galería fotográfica y en los próximos días daremos cumplida cuenta de los resultados de nuestra exploración. Somos arqueólogos, no espeleólogos, y a veces el tránsito por zonas aparentemente sencillas se convierte para nosotros en un reto por la falta de costumbre. Pero todo sea por la ciencia...


Adentrándonos en la Galería Campamento
Siempre hay algún detalle que despierta el interés
Todo parece sencillo mientras se puede caminar tranquilamente
Incluso hay tiempo y ganas para disfrutar del paisaje subterráneo
Explorando la vía superior para acceder a la Galería Stop
La vía inferior fue la elegida para penetrar en las zonas que no habíamos explorado
En algunos pasos la cosa se pone complicada
Al final, descender a la Galería Stop fue más sencillo de lo que parecía
El agua que inunda la Galería Stop impide el paso sin equipo
Sin esfuerzo, no hay recompensa...
Regresar desde la Galería Stop a la Galería Campamento obliga a arrastrarse


27 dic. 2012

Vasconia. Tierra intermedia.

Me llega, vía Jaione Agirre del Museo BIBAT de Vitoria, la noticia de la inauguración mañana viernes de la exposición temporal "Vasconia. Tierra intermedia", en el Museo de Arqueología (Arkeologi Museoa) de Bilbao. Pongo aquí la (más que sugerente) imagen de la invitación y el texto que la acompaña, en el que se cuenta un poco de qué va el asunto.




El Arkeologi Museoa informa de que, el 28 de diciembre a las 10.30h,
la diputada foral de Cultura, Miren Josune Ariztondo,  inaugurará la  exposición temporal titulada  

“Vasconia: Tierra Intermedia”.

Esta exposición, se centra fundamentalmente en las costumbres funerarias de  los siglos VI y VII d.C. y en ella se exhiben más de 100 piezas procedentes de los Museos arqueológicos de Alava y Bizkaia, del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Elorrio, algunas de ellas descubiertas en excavaciones realizadas muy recientemente.

Del 28 de diciembre del 2012 al 5 de mayo 2013.


De martes a sábados:
10:00 – 14:00
16:00 – 19:30
Domingos y festivos:
10:30 – 14:00

Información y reservas: arkeologimuseoa@bizkaia.net
Telf. 94 404 09 90



No sé vosotros ahora, pero yo llevo ensalivando desde que lo he visto esta mañana. Lamentablemente, mañana no podré pasarme por allí (y me perderé los canapés, que en Bilbao hay mucho nivel y seguro que ponen), pero esta exposición es de visita obligadísima, así que más temprano que tarde encontraré un hueco para ir a verla. Imagino que habrá piezas de Aldaieta, de Finaga, de San Pelayo, de Dulantzi, de Buzaga, de Abrisketa, de Santimamiñe, de las varias necrópolis de Pamplona.... Y que también haya un hueco para las cuevas, como Los Goros o Mañaria. En fin, un lujazo para los que nos dedicamos a estas cosas y una oportunidad de oro para todos aquellos que tengan ganas de ver cómo moría (y vivía) la gente de los actuales País Vasco y Navarra en época visigoda (o merovingia, que para eso Vasconia era una "tierra intermedia").

26 dic. 2012

Tenemos una cita



Como ya adelantamos hace unos días, y aún a riesgo de que nos consideréis un poco pesados, volvemos a anunciar que el próximo viernes 4 de enero presentaremos en Santander los primeros resultados de la excavación que hemos realizado en la cueva de Riocueva (Entrambasaguas).

La conferencia lleva por título Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda y todo el que quiera asistir está invitado a escucharnos en la sede de ADIC, ubicada en la C/ Santa Lucía, 45, el próximo viernes 4 de enero a a las 20:00 h.

El que quiera ir calentando motores y refrescar la memoria, puede ir echando un vistazo a algunas de las entradas que hemos dedicado a Riocueva durante el año 2012:

Os esperamos...





21 dic. 2012

Felices Fiestas




Os deseamos a todos unas Felices Fiestas y que el próximo año
 reparta igual o mejor fortuna que el que termina. 

Gracias por visitarnos, gracias por seguirnos.

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José Ángel y Enrique
Proyecto Mauranus




19 dic. 2012

Conferencia


La pieza de la foto es una de las varias procedentes de Riocueva que enseñaremos Enrique y yo, por segunda vez en Cantabria (la primera fue en la UC hace unas semanas), en la charla que daremos en la sede de ADIC el viernes 4 de Enero de 2013, a las 20:00 horas. La enseñaremos restaurada (magníficamente, por cierto. ¡Gracias, Alfredo!), que luce mucho más.

La conferencia se titula "Riocueva. Vida y muerte en la Cantabria de época visigoda" y en ella, aparte de contar la excavación del año pasado y enseñar las cosas tan magníficas que encontramos, daremos una primera interpretación del yacimiento y lo contextualizaremos. Y también repasaremos otras cuevas similares y expondremos la importancia que, hasta la fecha, tienen este tipo de sitios para conocer cómo se vivía (y se moría) en la Cantabria de los siglos VII y VIII d. de C.

Así que, si queréis saber más sobre todas esas cosas y contemplar, casi en exclusiva, algunos hallazgos excepcionales, tenéis una cita con nosotros el día 4 de Enero en el nº 45 de la Calle Santa Lucía de Santander. Nos vemos allí.

17 dic. 2012

Una sangre no tan limpia (2)

Como veíamos al final de la primera de estas dos entradas, un tanto por ciento minoritario (pero significativo) de los cántabros actuales posee marcadores genéticos de origen norteafricano. En ésta trataremos de ver por qué.

Hasta el momento y que yo conozca, hay tres explicaciones que remiten a tres períodos distintos: la Prehistoria, la Edad Media y la Edad Moderna. La que voy a proponer aquí se enmarca, como no podría ser de otra manera, dentro de la segunda y es por eso que la dejaré para el final. De las otras dos únicamente haré un breve repaso (porque no tengo tiempo para extenderme demasiado en ellas).

Empezando por la más antigua, hay quien sostiene que ese intercambio de genes podría haberse producido durante la Prehistoria. Concretamente, durante la Prehistoria Reciente (incluso hay quienes la ligan a la extensión del megalitismo por la costa atlántica peninsular desde un presunto foco irradiador situado en el actual Marruecos). Como sería largo y prolijo entrar en disquisiciones, únicamente mencionaré que, a falta de estudios (que faltan), existen algunos indicios de que eso no es exactamente así. Aunque en este caso estemos hablando de marcadores genéticos relacionados con el cromosoma Y, de haberse producido un intercambio poblacional en la Prehistoria, éste también habría quedado reflejado en el ADN mitocondrial. Aunque se ha especulado mucho con una llegada a la Península del haplogrupo U6b (presente en nuestros días en poblaciones peninsulares) durante la Prehistoria, no parece que sea el caso, como se evidencia en esta publicación portuguesa, donde se certifica la ausencia de esa herencia genética norteafricana en restos humanos del Neolítico Final y el Calcolítico (precisamente en regiones en la que esos marcadores están muy presentes en la actualidad). O en estos otros artículos, centrado uno en varios períodos de la Prehistoria y el otro en la Edad del Hierro (en este último trabajo se dice lo siguiente: "although not conclusive due to the small number of individuals analyzed, does not provide support for an earlier gene flow between North Africa and the Iberian Peninsula, as some authors have suggested, and supports the hypothesis of a modern, historical entrance of genes from North-Africa into Iberia"). Por el contrario, a favor de cierto tráfico de bienes (y personas) a través del Estrecho de Gibraltar durante la Prehistoria Reciente podría esgrimirse el resultado de estos estudios genéticos sobre restos de bóvidos de la Edad del bronce hallados en Atapuerca, aunque parece que la discusión no está cerrada y podría tratarse de especímenes ibéricos emparentados con los africanos.

Monumento megalítico de Mzora (Marruecos) (Fuente: http://amazighroots.blogspot.com.es/2007/05/amazigh-megaliths.html)

La más reciente permitiría relacionar esa herencia genética nortefricana con los moriscos deportados del Reino de Granada tras la revuelta de las Alpujarras, en 1571 (sobre esos moriscos hay una interesante entrada en este blog). Esas deportaciones, que afectaron a varias decenas de miles de personas, tuvieron como destino todo el occidente peninsular (de Andalucía a Galicia) y las dos Castillas (en la Vieja se incluiría Cantabria entonces). Y aunque, oficialmente, los moriscos peninsulares fueron expulsados a lo largo del siglo XVII, parece probado que algunos de ellos consiguieron escapar a esa nueva y definitiva deportación y acabaron por diluirse en la población "cristiana vieja" con el paso de los años. Yo el principal "pero" que le veo a esta interpretación es que es más que probable que una parte significativa de los moriscos granadinos no tuviese origen norteafricano, sino peninsular (serían hispano-visigodos convertidos al Islam en tiempos), por lo que la huella genética "bereber" debida a ellos sería muy pequeña (sobre todo si le sumamos el efecto de la expulsión). A lo que habría que añadir que, a diferencia de lo que sucede en otras zonas donde existen pruebas documentales del asentamiento de esos moriscos, en Cantabria no hay escritos que certifiquen la llegada de gentes deportadas desde el Reino de Granada. En cualquier caso, esta interpretación me convence bastante más que la prehistórica.


Moriscos deportados (Fuente: http://todosauna-vicente.blogspot.com.es)

Finalmente, está la explicación medieval, que es la que cuenta (por el momento) con más elementos a favor. El principal, la propia genética, como queda de manifiesto en este artículo que merece mucho la pena leer y en el que se demuestra que la extensión de los haplogrupos de origen norteafricano E3b1b1b y  E1b1b1a-b (antes conocidos como M81 y M78, respectivamente, y presentes en un alto porcentaje entre poblaciones bereberes actuales) por la Península Ibérica, Sicilia y el sur de Italia tuvo lugar durante la Edad Media; coincidiendo con el dominio musulmán de las dos primeras y la deportación de "árabes" sicilianos al continente en el caso de la tercera.

Llegados a este punto y aceptando esa datación medieval, ¿cómo podemos explicar entonces la presencia de E3b1b1b y E1b1b1a-b en el noroeste peninsular y, especialmente, en Cantabria, cuando se supone que fueron territorios que apenas estuvieron en manos musulmanas unas cuantas décadas? Pues es complicado, la verdad, aunque hay una posible solución al enigma. Una solución algo enrevesada, ciertamente, pero, en mi opinión, muy sugerente. Vamos con ella.

A mediados del siglo VIII d. de C., Alfonso I, el tercer rey de Asturias, lanza una serie de campañas militares al sur de la Cordillera Cantábrica, llegando hasta el Valle del Duero. Es la primera vez que el incipiente reino cristiano puede permitirse pasar a la ofensiva, aprovechando la gran rebelión de los bereberes del año 740. Estos, que habían constituido el grueso de las tropas invasoras en 711, se asentaron principalmente en las tierras del noroccidente peninsular (la "Galicia" de las fuentes árabes), zonas que habrían abandonado en masa para unirse a la revuelta de sus parientes norteafricanos contra los árabes. Parece bastante razonable suponer que entre esos "colonos" norteafricanos habría aún numerosos cristianos (e incluso paganos) y que los que profesasen la fe islámica lo harían de forma aún muy superficial, ya que la definitiva conquista árabe del Magreb no se produjo hasta finales del siglo VII d. de C. (es un período de tiempo muy corto para pensar en una islamización profunda y no hay que olvidar que el África romana era un territorio cristiano al menos desde el siglo IV d. de C.).

Guererros bereberes de comienzos del siglo VIII (Dibujo de A. García Pinto) (Fuente: http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/la_conquista_arabe_del_norte_de_africa)

Dicen dos de las primeras crónicas de la Reconquista (una versión en la red aquí) que Alfonso I (y su hermano Fruela, hijos ambos del Dux de Cantabria, Pedro), tras tomar numerosas ciudades con sus castros, aldeas y granjas,  mató "a los árabes" que las ocupaban y regresó al otro lado de la Cordillera llevando consigo a los cristianos que las habitaban. Y que por esas mismas fechas "repobló" parte de sus dominios norteños. Concretamente, lo que dicen esas fuentes es lo siguiente:

"13. Quo mortuo ab uniuerso populo Adefonsus eligitur in regno, qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Inimicorum ab eo semper fuit audatia conprensa. Qui cum fratre Froilane sepius exercitu mobens multas ciuitates bellando cepit, id est, Lucum, Tudem, Portugalem, Anegiam , Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Letesma, Salamantica, Numantia qui nunc uocitatur Zamora, Abela, Astorica, Legionem, Septemmanca, Saldania, Amaia, Secobia, Oxoma, Septempuplica, Arganza, Clunia, Mabe, Auca, Miranda, Reuendeca, Carbonarica, Abeica, Cinasaria et Alesanzo seu castris cum uillis et uiculis suis, omnes quoque Arabes gladio interficiens, Xpianos autem secum ad patriam ducens.

14. Eo tempore populatur Asturias, Primorias, Liueria, Transmera, Subporta, Carrantia, Bardulies qui nunc uocitatur Castella et pars maritimam [et] Gallecie; Alaba namque, Bizcai, Aizone et Urdunia a suis reperitur semper esse possessas, sicut Pampilonia [Degius est] atque Berroza." [Versión Rotense de la Crónica de Alfonso III]

"13. Post Faffilani interitum Adefonsus successit in regnum, uir magne uirtutis filius Petri ducis, ex semine Leuuegildi et Reccaredi regum progenitus; tempore Egicani et Uittizani princeps militie fuit. Qui cum gratia diuina regni suscepit sceptra. Arabum sep e ab eo fait audacia conpressa. Iste quante gratie uel uirtutis atque auctoritatis fuerit, subsequentia acta declarant: simul cum fratre suo Froilane multa aduersus Sarracenos prelia gessit atque plurimas ciuitates ab eis olim oppressas cepit, id est, Lucum, Tudem, Portucalem, Bracaram metropolitanam, Uiseo, Flauias, Agata, Letesma, Salamantica, Zamora, Abela, Secobia, Astorica, Legione, Saldania, Mabe, Amaia, Septemanca, Auca, Uelegia Alabense, Miranda, Reuendeca, Carbonaria, Abeica, Brunes, Cinisaria, Alesanco, Oxoma, Clunia, Argantia, Septempublica et cunctis castris cum uillis et uiculis suis; omnes quoque Arabes occupatores supra dictarum ciuitatum interficiens Xpianos secum ad patriam duxit.

14. Eo tempore populantur Primorias, Libana, Transmera, Supporta, Carranza, Bardulies que nunc appellatur Castella et pars maritima Gallecie; Alaba namque, Bizkai, Alaone et Urdunia a suis incolis reperiuntur semper esse possesse, sicut Pampilona [Degius est] atque Berroza." [Versión "A Sebastián" de la Crónica de Alfonso III]

Zona afectada por las campañas militares de Alfonso I y Fruela (Fuente: http://mezquitacordobesa.blogspot.com.es/2012/06/alfonso-i-y-la-reconquista.html)

Ahora, elucubremos un poco. Supongamos que parte de esos bereberes que ocupaban la Meseta Norte y Galicia no se fueron al sur durante la revuelta. Y supongamos también que al menos una parte de ellos fuese de religión cristiana (o apostatase de su reciente credo islámico), aunque estuviesen al servicio de los árabes musulmanes. En ese contexto, quizá su religión salvase a esos norteafricanos de morir a manos de las huestes asturianas e hiciera que formaran parte de los "cristianos" que, según las crónicas, se instalaron en los territorios de Alfonso I. Eso explicaría la presencia de los marcadores genéticos que han dado origen a estas dos entradas en un lugar como Cantabria, donde el dominio efectivo musulmán fue inexistente (o duró tan poco que puede ser considerado irrelevante). Y lo mismo podríamos aplicar al caso de Galicia (para los del resto del occidente peninsular habría que pensar en poblaciones que quedaron al margen de esas campañas asturianas y permanecieron en el no tan desierto "Desierto del Duero" para pasar a ser asimiladas por los repobladores llegados del norte tiempo después). Quizá entre los cristianos con los que se "repoblaron" algunas de las comarcas mencionadas en las fuentes (Liébana, Trasmiera, Sopuerta, Carranza, etc.) hubiese pequeños grupos de bereberes que acabaron fundiéndose con los habitantes autóctonos y con los otros hispano-visigodos llegados con ellos desde el sur. De ese modo, su huella genética habría quedado "oculta" entre los cántabros hasta el día de hoy. Y la deriva genética en zonas aisladas y tendentes a la endogamia, como los valles pasiegos, habría hecho que el porcentaje de marcadores norteafricanos se multiplicase, alcanzando las cotas más altas de toda la Península.

Para apoyar esta presencia temprana de bereberes en el NW peninsular y la vuelta al cristianismo de muchos de ellos contamos con un famoso pasaje del Ahbar Magmua (fuente árabe de la conquista) que dice lo siguiente:

"El año 33 (133>750-51) fue próspero. Los gallegos se sublevaron contra los muslimes y creciendo el poder del cristiano llamado Pelayo... salió de la Sierra y se hizo dueño de Asturias. Los muslimes de Galicia y de Astorga le resistieron largo tiempo, hasta que surgió la guerra civil de Abul-Jattar y Tuwaba. En el año 133 fueron vencidos y arrojados (los árabes) de Galicia, volviendo a hacerse cristianos todos aquellos que estaban dudosos en su religión, y dejando de pagar los tributos. De los restantes, unos fueron muertos y otros huyeron tras de los montes hacia Astorga. Mas cuando el hambre cundió, arrojaron también a los muslimes de Astorga y otras poblaciones, y fuéronse replegando detrás de las gargantas de la cordillera." (Traducción de E. Lafuente Alcántara, citada en Fernández Conde, 2009)

Así que, tampoco sería demasiado descabellado lo que he propuesto más arriba. Y tampoco es nada nuevo en la historiografía, ya que autores como Oliver Asín o, más recientemente, Fernández Conde, han sostenido esa presencia norteafricana en latitudes septentrionales (desde el siglo VIII d. de C., aunque no sólo, ya que habría habido nuevas arribadas de gentes de ese origen en varios momentos posteriores), sin conocer los nuevos datos que la genética ha aportado en los últimos años; datos que vendrían a confirmar las conclusiones de sus trabajos y a matizar mucho la visión mayoritaria de la "Reconquista", al menos desde un punto de vista "étnico" o, si se prefiere, relacionado con el origen de los grupos humanos que la protagonizaron.

Como epílogo quiero mencionar de forma muy breve el caso de la necrópolis de Aldaieta, en Álava (todo un clásico en este blog, aunque nunca le hemos dedicado una entrada monográfica y eso es algo que va a cambiar pronto...), fechada entre los siglos VI y VII d. de C. y en donde los análisis de ADN mitocondrial antiguo detectaron la presencia de marcadores genéticos de origen norteafricano en dos individuos, muy probablemente emparentados. Las fechas manejadas para el yacimiento permitieron a los autores del estudio presentar esos resultados como la prueba de una llegada de gentes del Norte de África a la Península con anterioridad a la invasión de 711. Sin embargo y como veremos en una próxima entrada, en este momento esa afirmación ha de ponerse en cuarentena.




14 dic. 2012

Jornadas ACANTO de Patrimonio




Hoy viernes 14 de diciembre a partir de las 17:00 h y mañana sábado 15 de diciembre a partir de las 10:30 h se celebran las XII JORNADAS ACANTO DE PATRIMONIO en Maliaño (Cantabria). La  federación ACANTO engloba a la mayor parte de las asociaciones relacionadas con la protección del patrimonio cultural y natural de Cantabria. Todos los años una de las asociaciones ejerce de anfitriona de este encuentro en el que se ponen en común las actividades realizadas y se realiza un balance de la situación del patrimonio en la región. Este año es la ACDPS (Asociación Cántabra para la Defensa del Patrimonio Subterráneo), una entidad dedicada desde hace más de 30 años a la conservación del medio subterráneo desde el punto de vista arqueológico, natural e histórico, la encargada del evento.

Nosotros mismos, como miembros que fuimos del Grupo Arqueológico Attica, participamos activamente años atrás en varias de estas jornadas. Todas las comunicaciones que se presentan en este foro se recogen anualmente en una publicación.

En la página web de ACANTO podéis encontrar el programa de las jornadas. Si alguien está interesado en asistir, tendrán lugar es el centro cultural La Vidriera de Maliaño, junto a la estación de FEVE, y el acceso es libre, hasta completar aforo.



10 dic. 2012

El descubrimiento de la cueva de Cudón

El 4 de septiembre de 1928 la prensa madrileña se hacía eco del descubrimiento de una cueva en el pueblo de Cudón (Miengo, Cantabria). La noticia encontró hueco en las páginas de cabeceras tan destacadas como La Época, La Voz o El Siglo Futuro. El descubridor de la cueva, según recogen estas crónicas, fue Nicanor Balbontín, vecino de Cudón.

Noticia  en El Siglo Futuro del 4 de septiembre de 1928 (BNE)
Al día siguiente continúa aún el interés en los medios y la agencia Febus desplaza un corresponsal para que describa sus impresiones de primera mano. Parece ser que los temas espeleológicos despertaban gran atención en la época, sobre todo si tenemos en cuenta que en el mismo año se descubrió la llamada "cueva de las Estalactitas" junto a la afamada cueva de Altamira. Llama la atención, sin embargo, que el corresponsal se equivoque al escribir el nombre del descubridor, a quien convierte en "Augusto Balbontín".

Noticia  en La Voz del 5 de septiembre de 1928 (BNE)
Incluso el semanario ilustrado Estampa publicó fotografías de la cueva de Cudón en las que queda patente el interés de vecinos y forasteros por el hallazgo.


Fotografías en la revista Estampa del 18 de septiembre de 1928 (BN)
La versión que proporciona Hermilio Alcalde del Río sobre el descubrimiento de la cueva de Cudón en su artículo “Varios objetos de los primeros tiempos del cristianismo en la Península”, publicado en 1934, difiere ligeramente de la que refleja la prensa. Aunque las fechas coinciden, atribuye el descubrimiento a un vecino del pueblo conocido como "Miro", quien entró en la cueva forzando una sima. Para facilitar la entrada, el dueño de una pradería lindante con la cueva encargó cavar una trinchera desde el talud de la carretera que permitía el acceso directo a la galería. Suponemos que esa persona (el dueño) era Nicanor Balbontín, aunque Alcalde del Río no lo menciona en ningún momento. Don Hermilio visitó la cueva en 1928 en compañía de Elías Ortiz de la Torre y aunque no realizó ningún hallazgo de interés, sí pudo comprobar que había huesos humanos. Los materiales metálicos de época visigoda que estudió en ese artículo, pionero en Cantabria, habían sido extraídos por "Miro".

Broche liriforme de la cueva de Cudón, dibujo de H. alcalde del Río (BNE)
La Comisión provincial de Monumentos de Santander, de la que Alcalde del Río era miembro, no olvidó, sin embargo, agradecer a Nicanor Balbotín el descubrimiento de la cueva de Cudón, tal y como recoge el diario El Sol en noviembre de 1928.

Noticia en El Sol del 9 de noviembre de 1928 (BNE)
Nicanor Balbotín Balbás, según cuentan aquí, era natural de Cudón e hizo fortuna en México y Sevilla. Pasó los últimos años de su vida en su casa solariega y murió en 1935 sin descendencia, repartiendo su legado cultural entre sus parientes y algunas instituciones. En 1939 la Comisión de Monumentos de Santander se interesó por el paradero de los "objetos prehistóricos" recuperados en la cueva de Cudón por el señor Balbontín quien, según este organismo, "había explorado la cueva extraoficialmente y sin la debida autorización".


7 dic. 2012

Peinaovejas

Ese curioso adjetivo figura, aplicado al general Mola, en esta inscripción localizada en el nido de ametralladoras denominado "Espinales 2A" y que forma parte del conjunto de fortificaciones de la Guerra Civil Española de la sierra de Tolío o de La Picota (Liencres, Cantabria).


Se ve que el miliciano que la hizo, aparte de tener serias carencias ortográficas, era un cachondo (y decía "facistas" en lugar de fascistas, igual que mi abuelo Paco). 

4 dic. 2012

Cántabros, origen de un pueblo: presentación



Hoy 4 de diciembre se presenta en libro Cántabros. Origen de un pueblo en Santander. José Ángel y yo hemos colaborado con Rafael Bolado en la redacción de un par de capítulos dedicados a la Edad del Hierro y a las Guerras Cántabras.

Algunos lectores de este blog seguramente ya han tenido un ejemplar del libro en sus manos, ya que lleva a la venta más o menos una semana en varias librerías. A los que aún no hayan podido leer nada y estén interesados en hacerlo, les dejamos aquí, en primicia, el comienzo del capítulo Las Guerras Cántabras:


R. Bolado, E. Gutiérrez y J. A. Hierro
"Las Guerras Cántabras"
Cántabros. Origen de un pueblo
ADIC. Santander. 2012
Para quienes puedan acercarse, la presentación es en el espacio cultural "La V de Estvdio", situado en la C/ Burgos, a las 19:30 h. Gracias de antemano por vuestra asistencia.

28 nov. 2012

Silencio administrativo



Todo apunta a que este año no vamos a poder excavar en Riocueva. Allá por el mes de mayo nos las prometíamos muy felices y pensábamos que este otoño íbamos a llevar a cabo la segunda campaña de excavación en la cueva, pero parece que, definitivamente, negros nubarrones se ciernen sobre el futuro inmediato del yacimiento (más bien, de nuestra investigación sobre el yacimiento).

El tiempo se ha agotado, hoy día 28 de noviembre deberían concluir las actuaciones arqueológicas de la campaña 2012... y ni siquiera han comenzado. Seguimos sin recibir una respuesta por parte de la administración competente. Ni autorización, ni financiación, ni nada de nada. En unos días habrán pasado los 6 meses que contempla la convocatoria como plazo máximo para resolver, de manera que nuestra solicitud quedará desestimada por silencio administrativo.

Aún nos quedan muchas cuestiones por resolver en Riocueva, de modo que no nos damos por vencidos. Seguiremos buscando la manera de poder excavar, aunque sea sólo un poquito más, en cuanto nos dejen. Ya nos hemos acostumbrado a luchar contra todo tipo de dificultades y, aunque no queremos parecer unas plañideras, la práctica de la Arqueología de investigación se está empezando a asemejar cada vez más a una sesión de masoquismo extremo, cera caliente incluida.

La hoja de ruta del Proyecto Mauranus se trastoca ligeramente, es cierto, pero así tenemos más tiempo para dedicarnos a darle vueltas a los resultados de la campaña 2011. El que no se consuela... Las líneas de trabajo abiertas siguen su curso y pronto tendremos novedades sobre algunos temas.

Además, hemos presentado públicamente los resultados preliminares fuera y en casa gracias, esto último, a la oportunidad brindada por Carmen Díez Herrera (Universidad de Cantabria) y esperamos seguir presentándolos allá donde nos reclamen. Estamos redactando, además, unas primeras impresiones sobre Riocueva para publicarlas en las actas del colloquio de Saint-Martin-le-Vieil. También se han avanzado algunos datos sobre paleodietas y restos vegetales de la cueva, en colaboración con Pablo Arias e Inés López-Dóriga, en el coloquio internacional Archaeology of farming and husbandry in Early Medieval Ages celebrado en Vitoria recientemente. Vamos, que no nos quedamos quietos lamentándonos, ni mucho menos.

Para calmar el sincio es probable que hagamos una exploración de las zonas profundas de la cueva antes de final de año, confiamos en que eso sí nos lo autoricen.

27 nov. 2012

De copas

Uno de los hallazgos más singulares que deparó la excavación en Riocueva durante la campaña de 2011 fue un pie de copa de vidrio de color azulado. El vástago es macizo, esbelto y está torsionado en forma de espiral. No se ha conservado la tulipa, ni la zona de la base, partes más finas seguramente disueltas por la acción del agua. Por su forma se corresponde con el tipo conocido como Foy 27, fechado por esta investigadora francesa en los siglos VII y VIII, al final de la época visigoda.

Pie de copa de Riocueva
Se trata de un servicio de mesa que se puede considerar como "vajilla de lujo", cuya refinada factura contrasta con la tosquedad de la cerámica común que la acompaña, ollas de cocina fundamentalmente. Eso nos inclina a pensar que podría no ser de una producción local. Sin embargo, los resultados de las analíticas realizadas al vidrio ofrecen resultados sorprendentes que podrían estar reflejando las aplicación de soluciones técnicas particulares, divergentes de la tradición romana todavía vigente en la mayoría de los talleres de la Europa occidental.

El pie de copa de en el momento de su hallazgo, junto a cerámica común
No es un tipo de objeto demasiado común en los territorios del reino visigodo de Toledo, tal vez por el tipo de contextos en los que aparece: siempre o casi siempre en espacios de hábitat, y nunca o casi nunca en contextos funerarios. Quizá porque es un objeto de uso cotidiano y no es habitual que en las tumbas de época visigoda se depositen piezas de vajilla diferentes de las clásicas jarritas de cerámica. En cuanto a su distribución, llama la atención que estas copas aparezcan con más frecuencia en las zonas en las que el control político del reino toledano y sus epígonos perduró más en el tiempo, incluso más allá del 711. De hecho, la mayor parte de los núcleos de cierta importancia en los que hay copas de vidrio similares a las de Riocueva siguieron ocupados al menos durante la primera mitad del siglo VIII manteniendo formas "visigodas" en la cultura material: Tolmo de Minateda, Bovalar, Puig Rom, Ruscino... Es, por lo tanto, un objeto verdaderamente "tardío", un "fósil guía" del final de la época visigoda (siglos VII-VIII) como han defendido acertadamente algunos investigadores.

Distribución de la copa Foy 27 en el territorio del reino visigodo de Toledo
¿Qué bebieron en esta copa? ¿Vino, cerveza, agua...sidra, quizá? No lo sabemos, es difícil de averiguar y sólo podemos aventurar alguna conjetura a través de indicios indirectos. Lo más probable es que se usase para beber vino, una bebida con más prestigio y mayor consideración que la cerveza ya desde época romana. De hecho, el cultivo de vid está documentado en Cantabria en la Alta Edad Media (Cartulario de S. M. de Piasca, año 822) y seguramente estas vides estaban ya plantadas en momentos anteriores.

18 nov. 2012

La Edad del Hierro y Las Guerras Cántabras

Esos son los temas sobre los que tratan los dos artículos que hemos escrito (junto con el también arqueólogo y, a pesar de ello, amigo Rafael Bolado del Castillo) en el libro editado por la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) Cántabros. Origen de un pueblo. La obra, en la que también colaboran con sendos trabajos los investigadores Ángel Ocejo y Juan Carlos Cabria, ha recorrido un más que tortuoso camino durante los últimos ¡¡3 años!! hasta ver la luz esta semana pasada.


En nuestros dos artículos hemos intentado hacer algo que sabemos que es más que difícil (y no estoy seguro de que lo hayamos conseguido del todo): aunar el rigor y la profundidad en el análisis con la divulgación. Desde que aceptamos el encargo tuvimos claro que el libro estaba destinado al "gran público" y tratamos de obrar en consecuencia, haciendo que el mensaje fuese relativamente sencillo de comprender. E intentando mantener ese punto científico que marca la diferencia entre las cosas que se dicen "porque sí" y las que se argumentan y se sustentan sobre datos objetivos y verificables. Desde luego, quien intente encontrar en nuestra parte (de las otras no puedo opinar, porque aún no las he visto) esencialismos identitarios, epopeyas románticas y patrioterismo de hacha bipenne y puñal bidiscoidal lo tiene crudo. El resultado (bueno o malo, eso lo decidirá el público) son dos revisiones actualizadas (a fecha de 2010-2011) de la arqueología de la Edad del Hierro y de la conquista militar romana de Cantabria a finales del siglo I a. de C. Aunque se trata, principalmente, de trabajos de síntesis, no nos hemos querido quedar ahí y hemos hecho unas cuantas aportaciones propias al debate sobre estos dos temas, algunas de ellas de cierto calado. También salen a la luz por primera vez algunos materiales y lugares inéditos muy interesantes y ponemos negro sobre blanco ideas e interpretaciones que llevábamos rumiando desde hace tiempo. Un par de ejemplos, para abrir boca:



A nosotros nos darán los primeros ejemplares mañana (cuando vayamos a buscarlos), aunque el libro se presentará en público el próximo día 4 de Diciembre en la Librería Estvdio de Santander, a las 19:30 horas. De momento sólo está a la venta en la sede de ADIC, pero tienen intención de distribuirlo por las librerías en unas semanas.

Seguiremos informando.


11 nov. 2012

Una sangre no tan limpia (1)

Es un hecho muy conocido que, a partir del siglo XVI (aunque el asunto comenzara en el XV), la sociedad de los territorios que formaban la Corona de Castilla vivió obsesionada con la conocida como "limpieza de sangre". O al menos una parte importante de esa sociedad, significativamente las clases dominantes y todo aquél que aspirase a a ser alguien dentro de ella. Esa preocupación por el origen biológico de las personas estaba centrada en garantizar la ausencia de sangre de moros o judíos (o de conversos); en demostrar que no se tenían antepasados de esas etnias y/o religiones. Quienes estuviesen "limpios" podrían considerarse "cristianos viejos" y, por tanto, aspirar a formar parte de la nobleza (por pequeña y mísera que fuese), de las órdenes militares y de los oficios públicos. ¿Y dónde podían ser los cristianos más "viejos" y tener la sangre más "limpia" que en Asturias y en La Montaña? Contaban las antiguas crónicas que ambos territorios apenas habían sido hollados por las babuchas de los árabes invasores y en ellos, según se creía en la época, se habían conservado las genuinas esencias de la Hispania cristiana y visigoda; esencias que se habían vuelto a extender por la Península conforme avanzaba la Reconquista, aunque diluidas en un mar de mestizos. Todos sus habitantes, por tanto, podían presumir de ser nobles (hidalgos miserables en la inmensa mayoría de los casos, pero nobles a fin de cuentas) y de no estar manchados por la sangre de los infieles, como sí lo estaban muchos de esos otros habitantes de latitudes más meridionales. Y presumían, vaya si lo hacían: el hidalgo montañés o asturiano, orgulloso de su nobleza y pobre como una rata, es un tópico de la literatura del Siglo de Oro.

Y aunque, afortunadamente, este "racismo" de sangre se acabó superando con los siglos, algo de poso dejó y todavía hoy es el día en el que muchos de los habitantes de los actuales Principado de Asturias y Comunidad Autónoma de Cantabria siguen mostrando cierto orgullo de "cristianos viejos" y el convencimiento de que su sangre es algo "más pura" que la de los demás. ¿Nos suena de algo el "Asturias (o Cantabria) es España y el resto tierra conquistada, por ejemplo?

Pues bien. En esas estábamos (y me ceñiré aquí a Cantabria, porque parece que en Asturias no ocurre lo que voy a contar , o al menos no con tanta intensidad) cuando llegó la "revolución" del ADN y con ella una verdad que había estado oculta durante siglos en los genes de los cántabros: nuestra sangre no está tan "limpia" como siempre nos han contado. Al contrario, entre los cántabros, al igual que ocurre con otros pueblos del NW de la Península Ibérica, hay un porcentaje significativo (aunque minoritario, eso sí) de marcadores genéticos norteafricanos (para los datos de Cantabria, esta es la referencia, para los de la Península esta otra).

Joven norteafricana en 1905 (Foto: R. Lehnert)

La pregunta surge inmediatamente: ¿por qué? La respuesta definitiva no la tiene nadie (que sepamos), pero hay algunas hipótesis de trabajo que resultan sugerentes. Yo también tengo la mía y de todas ellas trataré en la segunda de esta serie de entradas (si pasa por aquí algún antiguo lector del Foro Folkis, ya la conocerá). Sólo adelanto que, como no podía ser de otra manera, la explicación que se me ocurre es altomedieval y remite a sucesos que tuvieron lugar en ese siglo que tanto nos gusta a los que trabajamos estos temas y del que, paradójicamente, apenas sabemos nada: el VIII d. de C.

Continuará...

29 oct. 2012

Las cuevas artificiales de San Pantaleón (La Puente del Valle) y su carácter funerario


La peña de San Pantaleón (La Puente del Valle, Cantabria) alberga uno de los conjuntos de tumbas excavadas en la roca, construcciones semirrupestres y cuevas artificiales más espectaculares de la península Ibérica. He de decir que el lugar me causó impresión la primera vez que lo visité con sólo 7 años y sin saber demasiado bien lo que era todo aquello, y me sigue sorprendiendo cada vez que acerco por allí. De hecho, la ultima vez que visité la peña lo hice acompañado de Carlos Lamalfa Díaz, director de las últimas excavaciones allí realizadas, y me mostró un detalle en el que no había reparado después de haber pasado por encima unas cuantas veces. El detalle en cuestión es que hay al menos dos tumbas "marcadas" con una línea cincelada en la superficie de la roca que nunca se llegaron a excavar. En el interior de la línea de una de ellas se ha dibujado una cruz, probablemente para indicar el carácter sagrado del espacio delimitado.

Tumbas "marcadas" sobre la roca que no se han llegado a excavar
Cruz grabada sobre una de las tumbas "marcadas"
Uno de los elementos más característicos de este conjunto son las tres pequeñas cuevas artificiales de planta cuadrangular que se abren en diferentes puntos del farallón rocoso. Una de ellas (Cueva 1) ha perdido una parte importante de la bóveda de cubierta, pero conserva intacta la zona inferior. Se han excavado dos huecos de forma rectangular, uno con las proporciones y las dimensiones de una tumba y otro el doble de ancho, con una ancha ranura en la zona que correspondería con la cabecera y otro en la zona de los pies que sirve como encaje para colocar un separador dividiendo en dos el hueco, a modo de tumba bisoma. Las otras dos (Cueva 2 y Cueva 4) se conservan completas, con una boca de acceso remata en arco de medio punto. También en su interior se ha realizado un rebaje, en ambos casos para conformar un hueco de planta rectangular, con una ranura vertical en la zona que correspondería con la cabecera y otra en la zona de los pies, que sirve como encaje para colocar un separador dividiendo en dos el hueco, a modo de tumba bisoma. El eje más largo de las estructuras, que correspondería con el eje longitudinal de las tumbas, está orientado hacia el E, como es habitual en las sepulturas medievales.

Vista de la Cueva 1 desde la parte superior
Boca de acceso a la Cueva 2
Interior de la Cueva 2
Boca de acceso a la Cueva 4, bajo la iglesia semirrupestre
Interior de la Cueva 4
Un trabajo reciente publicado por D. Vega Almazán sugiere que estas tres cuevas fueron utilizadas inicialmente como "piscinas bautismales", conforme a la tradición visigoda, y que "pudieron haber sido reutilizadas en época medieval con el fin de disponer del agua necesaria para el funcionamiento de una ferrería que existió en el lugar". En mi opinión, y como ya consideró en su momento R. Bohigas Roldán, lo más probable es que tuvieran un uso funerario. ¿Qué argumentos sustentan esta interpretación? Fundamentalmente tres:

- La propia morfología de las cuevas y de los rebajes que se practican en el interior de las mismas. La longitud, anchura y profundidad es semejante a la de las tumbas. Lo mismo sucede con la orientación, en todos los casos hacia el E. El separador vertical y la cubierta de los huecos pudo ser de losas de piedra o de planchas de madera. En San Pantaléon este sistema de separador vertical encajado en una ranura no es exclusivo de las estructuras excavadas dentro de cuevas artificiales, hay al menos un caso en la zona occidental de la necrópolis.

Tumba doble con ranura de encaje para separador
- El contexto, ya que en San Pantaleón lo que aparece fundamentalmente son estructuras relacionadas con la iglesia construida en la plataforma superior y en su mayoría tienen carácter funerario. De hecho, por su disposición, la Cueva 4, situada en el extremo occidental de la peña, puede interpretarse como una auténtica cripta que queda bajo los pies de la iglesia, con la que comparte su eje de orientación. En la parte N del farallón rocoso hay además otros conjuntos de tumbas, algunas antropomorfas, que se disponen aprovechando el abrigo de la pared vertical sin llegar a tener forma de auténticas cuevas.

Tumbas excavadas en un rebaje del farallón rocoso
- Las estructuras similares que aparecen en otros conjuntos rupestres del valle del Ebro. En la zona alavesa son las cuevas que L.A. Monreal Jimeno denomina Las Gobas 2 (Laño, Álava) y Santorcaria 5 (Laño, Álava), dos cuevas artificiales abovedadas de planta más o menos cuadrangular en cada una de las cuales se han excavado tres tumbas orientadas hacia el E, las que más se parecen. En la iglesia rupestre de San Pedro de Argés (Burgos) hay un cubículo artificial, que ha perdido el techo, en el que hay dos tumbas antropomorfas en una disposición semejante a la que se observa en San Pantaleón.

Tumbas en cubículo a los pies de la iglesia rupestre de San Pedro de Argés (Burgos)

27 oct. 2012

Cueva Güerta (Alesga, Asturias). El enterramiento de época visigoda en cueva que nunca fue tal

No es raro encontrar menciones a Cueva Güerta (Alesga, Asturias) en trabajos que tratan del uso de las cuevas asturianas en la Alta Edad Media (algunos ejemplos aquí o aquí). En la mayor parte de los casos se cita como el lugar en el que se descubrió un enterramiento que proporcionó un jarrito de bronce muy conocido, así como una "espada corta" que resultó destruida en el mismo momento del hallazgo. Y, ya de paso, suele ser interpretado como un lugar ocupado esporádicamente (??), bien por hispanovisigodos refugiados que llegan huyendo de la invasión árabe de 711 (la interpretación mayoritaria hasta la fecha), bien en el marco de la extensión de nuevas prácticas económicas hacia espacios considerados hasta entonces como marginales.

Boca de Cueva Huerta (Fotografía: Asturnatura.com)

Sin embargo, y como queda bastante claro desde su primera publicación, Cueva Güerta no sólo no albergaba dicho enterramiento en su interior sino que, hasta la fecha al menos, no debería ser incluida dentro de la lista de cavidades asturianas con yacimiento altomedieval. Ni sepulcral, evidentemente, ni de ningún otro tipo (al menos de momento: la cueva es muy, muy larga y sigue siendo explorada por espeleólogos). ¿Por qué? Pues porque el hallazgo no se produjo dentro de la cueva, sino "cerca de la entrada", al exterior. ¿Cuánto de cerca? Pues no lo sabemos, pero sin duda en algún lugar sobre el que pasa la actual carretera, ya que tuvo lugar durante las obras de construcción de ésta.

Jarrito descubierto en las inmediaciones de Cueva Güerta (Según Fanjul, inédito)

En realidad, el que debería ser llamado "yacimiento cercano a Cueva Güerta" consistía en una tumba de lajas, ubicada en una zona próxima a la caverna y que quedó al descubierto durante las obras de construcción de la carretera, en los años 30 del siglo XX. En su interior y como ya se ha dicho, un esqueleto humano, un jarrito de bronce (de esos que suelen apodarse "litúrgicos" aunque no lo sean necesariamente) y una presunta espada corta de hierro de la que no existen fotos, dibujos ni descripción.

A la vista de los escasos datos disponibles, lo más probable es que nos encontremos ante evidencias  de una necrópolis que, en principio, no tendría ninguna relación con el medio subterráneo ni con el uso sepulcral de algunas cuevas en época visigoda. Ya Avelló Álvarez (1985) señaló la existencia en las cercanías (a unos 500 m.) de los restos de un monasterio altomedieval con su correspondiente necrópolis, de un despoblado y de una fortificación también de esa época. Sin embargo, el hecho de la cercanía a la cueva y de la presencia en cuevas (conocida desde antiguo) de objetos de época visigoda, hizo que, de inmediato, se estableciese una infundada relación entre la tumba y la caverna, creando una especie de pequeño "mito" arqueológico que aún perdura. En un trabajo reciente (e inédito), A. Fanjul sostiene la posibilidad de que la tumba estuviera asociada a algún edificio religioso, lo que parece plausible.

En cuanto a la tumba en sí, los escasos datos disponibles acerca de sus características hacen que podamos considerarla como "excepcional", ya que proporcionó dos elementos que no suelen aparecer en las sepulturas de ese momento (siglos VII-VIII d. de C.): el jarrito de bronce y la presunta "espada corta". La presencia en tumbas de esos dos objetos (no digamos juntos) es bastante rara, aunque sí que se conocen algunos ejemplos. Para el jarrito, por ejemplo, una impresionante "copia" en cerámica procedente de la necrópolis de Piña de Esgueva. Para la "espada corta" y más allá de los scramasaxes de las necrópolis de tipo norpirenaico vasco-navarras, la de El Puerto de Santa María, recuperada del interior de una tumba, donde acompañaba a un jarrito de cerámica (aunque de un tipo que no tiene nada que ver con los de bronce); lo que constituye un magnífico paralelo para el caso que estamos viendo en esta entrada.

"Espada corta" del Puerto de Santa María (Según Giles Pacheco, 2000), del mismo tipo del que podría haber sido la de Alesga

En conclusión y para acabar: Cueva Güerta, al contrario de lo que se sigue sosteniendo, no tuvo un uso sepulcral en época visigoda. Y hay una necrópolis en sus inmediaciones que sigue esperando que alguien la "redescubra" y la excave.